Entre caminos rurales y el aire fresco de la sierra, el sonido de la obra acompaña a los días escolares en Huimilpan. En esa mezcla de polvo y esperanza, el director del IFEQ, Fernando Orozco Vega, recorrió tres planteles donde la infraestructura se vuelve símbolo de oportunidad.
En Los Cues, la primaria General Manuel Ávila Camacho está a punto de estrenar servicios sanitarios nuevos, dirección y espacios exteriores. El proyecto, con un avance del 98 por ciento y una inversión superior a dos millones de pesos, promete cambiar la rutina de 312 estudiantes que hasta hace poco compartían instalaciones limitadas.
Más adelante, en Salitrillo, la escuela Francisco I. Madero recibirá una barda perimetral que marcará no solo el límite físico del plantel, sino también la frontera entre la vulnerabilidad y la seguridad. Allí, Orozco recordó que las Jornadas Aquí Contigo del gobernador Mauricio Kuri permiten escuchar directamente las necesidades de las comunidades: “En Querétaro sí hacemos una obra educativa diaria”, afirmó.
La última parada fue en San José Tepuzas, en el preescolar Amado Nervo, donde una barda lindero con muro ciego está por completarse. Es una obra pequeña en tamaño, pero grande en impacto: 55 niñas y niños, junto con sus maestras, tendrán un entorno más seguro para aprender y jugar.
El alcalde Jairo Morales Martínez acompañó el recorrido. Habló del esfuerzo compartido entre el municipio y el estado, del reto de mantener seguras las escuelas y del valor de cada ladrillo puesto en su sitio.
En Huimilpan, cada obra educativa es más que cemento: es un acto de confianza en el futuro. Un muro puede parecer simple, pero detrás de él hay una comunidad que decide invertir en lo que verdaderamente sostiene a un pueblo: su educación.


