La aritmética de la confianza: un año de cateos, coordinación y contención en Querétaro

La ceremonia no fue solo un acto protocolario. Fue una pausa en un año que, según el propio gobernador Mauricio Kuri González, puso a prueba la resistencia institucional. En Querétaro, afirmó, la confianza pública no se decreta: se construye con el peso acumulado de miles de pequeñas y grandes acciones. En este caso, con más de mil 700 cateos ejecutados por la Fiscalía General del Estado, una cifra que se repite en los discursos, pero que también refleja un ritmo de trabajo sostenido y una estrategia que busca contener los efectos de fenómenos delictivos que rebasan fronteras estatales.

El reconocimiento al personal de la Fiscalía operó como un recordatorio de que cada diligencia implica tiempo, riesgos y procedimientos. Kuri habló de un año nacionalmente complicado, y sin embargo reivindicó el papel del personal que, día a día, sostiene la procuración de justicia. Les pidió seguir adelante con profesionalismo, vocación y una conducción jurídica precisa, como si estas virtudes fueran tanto escudo como brújula.

El fiscal general, Víctor Antonio de Jesús Hernández, subrayó que este fue el año en que la institución triplicó su operatividad. Las cifras —mil 700 cateos, 456 armas aseguradas, más de 21 mil cartuchos útiles— muestran un esfuerzo que se sostiene sobre el trabajo de mil 600 personas. Pero también revelan algo más profundo: una coordinación que no se limita al discurso público, sino que traza puentes entre instancias federales, estatales, municipales y el Ejército. En su relato, la estrategia Sinergia por Querétaro no es solo un plan operativo, sino una forma de entender el deber: servir con integridad frente a un entorno cambiante.

Kuri insistió en que esta labor ha permitido mantener condiciones propicias para el desarrollo económico y social del estado. No lo dijo con grandilocuencia, sino con la convicción de que el combate a la impunidad tiene efectos tangibles: inversiones que llegan, familias que se establecen, trabajos que se crean.

En el cierre, Hernández pidió que la coordinación se mantenga mientras existan delitos que sancionar. El compromiso —repitió— es permanente. Así, en un salón donde los aplausos acompañaron cifras, cargos y reconocimientos, quedó la impresión de que Querétaro apuesta por una ecuación simple y exigente: resultados como fundamento de la confianza. Una fórmula que, según sus autoridades, seguirá guiando el rumbo institucional.