Seguridad compartida: el triángulo que busca blindar la región

En el centro del país, donde los límites estatales no son líneas estáticas sino corredores por los que se mueven historias, mercancías y riesgos, Querétaro, Guanajuato y Michoacán sostuvieron un encuentro que, más que una reunión técnica, reflejó una apuesta por la cooperación regional. La mesa fue encabezada por Iován Elías Pérez Hernández, secretario de Seguridad Ciudadana de Querétaro, acompañado por quienes comparten los desafíos de la zona: Juan Mauro González Martínez, de Guanajuato, y José Antonio Cruz Medina, de Michoacán.

Pérez Hernández habló de resultados, pero sobre todo de un proceso: el intercambio constante de información. Ese flujo silencioso de datos se ha convertido en un puente que conecta esfuerzos y permite actuar antes de que un riesgo se transforme en emergencia. En un país donde la seguridad se construye día a día, la coordinación entre entidades deja de ser una formalidad para convertirse en una herramienta operativa.

Los funcionarios de Guanajuato y Michoacán coincidieron en mantener la colaboración. Saben que en los límites que comparten —geográficos, sociales y delictivos— se juega la efectividad de sus estrategias. Por eso insisten en la inteligencia conjunta, en los despliegues coordinados y en mantener una visión compartida de los objetivos operativos.

El recorrido por el Complejo de Seguridad Rhino añadió un matiz más humano a la visita. Entre centros de entrenamiento táctico, salas de análisis de información y tecnología destinada a anticipar lo incierto, los secretarios observaron la maquinaria institucional que intenta traducir datos en decisiones, y decisiones en entornos más seguros.

La reunión terminó sin estridencias, pero con una certeza: la seguridad regional es un trabajo que no admite pausas. En la suma de tres estados se busca construir un territorio menos vulnerable, donde la cooperación funcione como una línea de defensa compartida. En un país tan amplio como diverso, estos encuentros se vuelven puntos de anclaje, breves pero significativos, en la búsqueda de escenarios más seguros para quienes viven y transitan por estas zonas.