Cuando la plaza se vuelve invierno: una pista de hielo en el corazón de Corregidora

La Plaza Gran Cué, acostumbrada al paso cotidiano y al ritmo regular de la ciudad, se transformó en escenario invernal. Sobre su superficie apareció una pista de hielo que invita a deslizarse, a intentar el equilibrio y, sobre todo, a compartir. Ahí, el presidente municipal de Corregidora, Chepe Guerrero, inauguró la Pista de Hielo del Festival de la Alegría Querétaro Contigo.

Del 19 de diciembre de 2025 al 04 de enero de 2026, este espacio permanecerá abierto al público de manera gratuita. La pista funcionará en dos horarios, por la mañana y por la tarde, permitiendo que familias enteras encuentren un momento para apropiarse del lugar y convertirlo en un punto de encuentro durante las fiestas decembrinas.

El requisito es mínimo: presentar la CURP impresa. Lo demás corre por cuenta de la experiencia, del primer paso inseguro sobre el hielo, de las risas compartidas y del asombro de quienes, quizá por primera vez, patinan sin salir del municipio.

Durante la inauguración, Chepe Guerrero extendió la invitación a la ciudadanía para disfrutar no solo de la pista, sino también del desfile programado para el viernes 19 de diciembre por la Avenida Fray Eulalio Hernández Rivera, un recorrido que acompaña el espíritu festivo de estos días.

El alcalde reconoció el apoyo de Car Herrera de Kuri, presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, y de su equipo, quienes hicieron posible que esta atracción regresara a Corregidora. Un gesto que se traduce en un espacio pensado para niñas, niños y personas adultas, sin distinción.

Acompañaron el acto autoridades municipales y estatales, entre ellas Francisco Cubillas, Gaby Trápala, Maricruz Arellano, Cristina Fernández y la regidora Esther Carboney. Presencias formales en un ambiente que, sin embargo, estaba marcado por la expectativa colectiva.

Así, en medio del concreto y el tránsito habitual, la pista de hielo introduce una pausa. Una invitación a habitar la ciudad de otra manera, aunque sea por unos minutos, mientras el invierno se instala —al menos simbólicamente— en el corazón de Corregidora.