En El Marqués, el calendario avanza hacia un nuevo año fiscal y, con él, la definición de prioridades. En sesión de Cabildo, el Ayuntamiento aprobó un Presupuesto de Egresos de 3 mil 839 millones de pesos para 2026, una cifra que no solo representa un número acumulado, sino también una ruta de acción pública. El monto significa un incremento cercano al 17 por ciento respecto al año anterior, impulsado por lo que la autoridad define como finanzas sanas y recaudación responsable.
El dato que atraviesa toda la narrativa oficial es claro: el presupuesto se ejercerá sin deuda. Bajo esa premisa, el municipio plantea reducir el gasto corriente y fortalecer la inversión social y en obra pública, destinando alrededor del 82 por ciento del total a estos rubros. En términos prácticos, se trata de dirigir el flujo de recursos hacia aquello que permanece en el territorio: infraestructura, servicios y programas de apoyo.
Dentro de este esquema, los programas sociales contarán con cerca de 200 millones de pesos, mientras que la obra pública iniciará con casi mil millones asignados, con la posibilidad de crecer conforme avance el ejercicio. Las prioridades abarcan seguridad pública, protección civil e instancias municipales que conviven directamente con la ciudadanía, pero también proyectos visibles: alumbrado, alcantarillado, pavimentaciones, reencarpetados, infraestructura educativa y espacios públicos.
El municipio insiste en un elemento adicional: la participación ciudadana. Convoca a la población a consultar informes, asistir a sesiones y sumarse a comités, como una forma de acompañar el destino del dinero público.
En el fondo, lo que se perfila es un esfuerzo por sostener una administración basada en la estabilidad financiera, al tiempo que se subraya que El Marqués figura entre los municipios con mayores ingresos propios en el país. No hay promesas añadidas, solo el registro de una planeación que, al menos desde lo administrativo, busca proyectarse más allá del corto plazo.
Entre cifras, proyecciones y planes de obra, el presupuesto aprobado no es únicamente un documento oficial. Es también una expresión de cómo un municipio imagina su propio desarrollo para el año que inicia.


