Querétaro, el nombre que cruza fronteras en la cartografía del viaje de 2026

Cada año, The New York Times traza un mapa distinto del mundo. No uno político ni geográfico, sino uno emocional: el de los lugares que merecen ser visitados. En 2026, ese mapa incluye a Querétaro, que aparece entre los 52 destinos que el influyente diario considera imperdibles.

La mención no es menor. Compartir espacio con nombres como Islandia, Bangkok o la Ruta 66 coloca a Querétaro en una narrativa global del viaje, donde lo local dialoga con lo universal. En ese relato, Santiago de Querétaro es presentado como una ciudad colonial bellamente conservada, un sitio donde la historia no se encierra en museos, sino que se habita.

El texto del New York Times subraya la presencia de casonas y ex haciendas que definen el paisaje urbano, así como la vida gastronómica del Centro Histórico, donde la comida se convierte en una forma de contar el pasado y el presente. Comer, caminar y mirar se funden en una misma experiencia.

La mención se amplía hacia la zona vitivinícola, que añade otra capa al viaje: la del territorio, el clima y la cultura que se expresa en cada copa. A esto se suman los atractivos naturales y culturales que completan un destino que no se agota en una sola postal.

Estar en la lista “52 Places to Go in 2026” implica algo más que promoción turística. Es un reconocimiento editorial que sugiere que Querétaro ofrece experiencias auténticas, aquellas que no se consumen de prisa y que permanecen en la memoria del viajero.

Cada año, miles de lectores consultan esta selección como una brújula para decidir a dónde ir. En esa brújula, Querétaro apunta a un turismo que valora la historia, la identidad y la permanencia de lo bien conservado.

La lista completa puede leerse en la plataforma digital del The New York Times. Ahí, Querétaro aparece no solo como un destino, sino como una invitación: la de descubrir un lugar que ya no es secreto, pero que sigue siendo genuino.