Cuando la escuela es punto de encuentro

Charco Blanco se construye desde lo cotidiano. Desde la banqueta reparada, el salón pintado, la jardinería cuidada. En ese espíritu se dio la reunión entre el presidente municipal de Corregidora, Chepe Guerrero, y los Comités Escolares de la comunidad, un encuentro donde el reconocimiento al trabajo compartido fue el centro de la conversación.

El alcalde habló de una comunidad participativa, de personas que no esperan a que todo llegue resuelto. Les recordó que no están solos y que el gobierno municipal camina con ellos cuando se trata de mejorar los espacios donde crecen las nuevas generaciones.

Las acciones realizadas son concretas. En el preescolar Hans Christian Anderson, los trabajos abarcaron desde la reparación de banquetas y escaleras hasta el mantenimiento de aulas, comedor y bodega, además de la limpieza general. En la secundaria Francisco Díaz Covarrubias, la pintura y la poda baja devolvieron orden y cuidado al entorno escolar.

Aún hay más por hacer. En las primarias Carmen Millán y Justo Sierra están programadas mejoras al sistema eléctrico, pintura general y acciones integrales de jardinería, con el objetivo de ofrecer espacios seguros y dignos para las y los estudiantes.

Más allá de las obras, el compromiso expresado por Chepe Guerrero y su Gabinete apunta a algo más amplio: seguir impulsando actividades que fortalezcan el tejido social, promuevan la convivencia familiar y mantengan viva la participación comunitaria. En Charco Blanco, la escuela no es solo un edificio; es un punto de encuentro donde gobierno y ciudadanía aprenden a trabajar juntos.