El invierno ya se dejó sentir con ganas en Querétaro y, con él, llegaron los clásicos malestares respiratorios. Por eso, la Secretaría de Salud del estado salió a poner el foco en algo básico: reforzar las medidas preventivas para evitar infecciones respiratorias agudas, esas que cada año hacen su agosto… aunque estemos en enero.
SESA explicó que las bajas temperaturas y los vientos fuertes crean el escenario perfecto para que estos padecimientos se multipliquen. Ante ello, el personal de Centros de Salud, Unidades Médicas Móviles y Hospitales ya anda reforzando la vigilancia epidemiológica y la promoción de hábitos saludables, buscando que el daño sea menor.
Los números ayudan a dimensionar el tema. De enero a diciembre de 2025 se registraron 432 mil 633 casos de infecciones respiratorias agudas en el sector público del estado. La autoridad sanitaria aclaró que la cifra está dentro de lo esperado, aunque no deja de ser significativa. El grupo de edad que más casos presentó fue el de 25 a 44 años, con casi una cuarta parte del total, y los municipios con mayor incidencia fueron Arroyo Seco, San Joaquín y Peñamiller.
La explicación es conocida, pero nunca sobra repetirla: estas infecciones se transmiten por el aire, cuando alguien tose, estornuda o incluso habla, y también por tocar superficies contaminadas como teléfonos, barandales o manijas. Generalmente duran menos de 15 días, pero pueden complicarse, sobre todo en niñas y niños pequeños y en personas adultas mayores.
Los síntomas tampoco son sorpresa: escurrimiento nasal, tos, congestión, dolor de garganta, de cabeza o de oído, fiebre y ese malestar general que no deja hacer nada. En casos más graves, incluso puede haber dificultad para respirar.
Por eso, Salud estatal recomienda no jugarle al valiente: abrigarse bien, evitar cambios bruscos de temperatura, tomar bebidas calientes, comer frutas y verduras ricas en vitaminas, lavarse las manos seguido y ventilar los espacios cerrados. También pide evitar el humo, no fumar en interiores y, sobre todo, no usar anafres ni hornillas dentro de casa.
Si ya hay síntomas, el mensaje es claro: nada de automedicarse, mejor ir al centro de salud, usar cubreboca, evitar saludos de mano o beso y mantenerse en reposo. Pequeñas acciones que, en temporada de frío, pueden marcar la diferencia.


