• La Secundaria Técnica 42 recibió nuevos laboratorios y una cancha como parte del fortalecimiento de su infraestructura escolar.
En una escuela, el espacio también educa. Los pasillos, las aulas y los laboratorios dicen mucho de lo que una comunidad espera de sus estudiantes. En la Secundaria Técnica No. 42 “Octavio Silverio Mondragón Guerra”, en Corregidora, ese mensaje se renovó con la entrega de un nuevo edificio, laboratorios especializados y una cancha de usos múltiples.
La titular de la Secretaría de Educación del Estado de Querétaro, Martha Soto, encabezó la entrega de estas obras que buscan mejorar las condiciones en las que estudian 415 alumnas y alumnos. El nuevo Edificio B alberga un laboratorio de cómputo equipado y un laboratorio de turismo, además de módulos sanitarios, ampliando las posibilidades formativas del plantel.
Las obras representaron una inversión superior a los 10 millones de pesos y se realizaron con el apoyo del Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado de Querétaro. El equipamiento tecnológico del laboratorio de cómputo estuvo a cargo de la USEBEQ, en un esfuerzo coordinado entre dependencias.
Durante su mensaje, Martha Soto subrayó la importancia de trabajar de manera conjunta para fortalecer la educación y generar condiciones adecuadas para que niñas y niños se concentren en aprender. Habló de instalaciones dignas como una base necesaria para el desarrollo académico.
El director del IFEQ, Fernando Orozco, recordó que esta escuela es resultado de la colaboración entre el gobierno estatal y el municipal. Señaló que el compromiso con el plantel continuará en 2026, con el objetivo de concluir el plan maestro que permita consolidar su infraestructura.
Además de los laboratorios y la cancha, la intervención incluyó la construcción de módulos sanitarios para hombres, mujeres y personas con discapacidad; un andador de 181 metros cuadrados; mejoramiento del terreno natural; y piso firme en una superficie de 576 metros cuadrados. Los laboratorios fueron equipados con 40 computadoras y 40 sillas y mesas binarias, ampliando las herramientas disponibles para el aprendizaje.
Así, la secundaria suma nuevos espacios que no solo ocupan metros cuadrados, sino que amplían horizontes para una comunidad escolar que encuentra en la infraestructura un respaldo silencioso, pero constante, para el proceso educativo.


