febrero 24, 2026

Querétaro en alerta preventiva: estrategias para contener el sarampión

• La Secretaría de Salud mantiene vigilancia activa y vacunación en todo el estado; 18 casos confirmados hasta 2026.

Tras el primer caso de sarampión en México en febrero de 2025, Querétaro fortaleció de manera inmediata sus protocolos de vigilancia epidemiológica, detección oportuna y vacunación. La meta es clara: proteger a la población, contener riesgos de transmisión y reforzar la capacidad de respuesta ante posibles brotes.

La atención se centra en cada caso confirmado. En 2026, se registran 18 casos: una mujer de 32 años en Corregidora, un niño de 10 años y un hombre de 30 años en Querétaro. Todos permanecen bajo seguimiento médico y epidemiológico, con evolución estable. Las brigadas sanitarias implementan cercos epidemiológicos, visitas domiciliarias, revisión de Cartillas Nacionales de Salud y aplicación de vacunas para iniciar o completar esquemas.

Paralelamente, la SESA refuerza la educación y orientación a familias y cuidadores para identificar signos y síntomas, promover la detección temprana y garantizar la atención inmediata. La vigilancia se extiende a la coordinación con IMSS, ISSSTE y el sector privado, asegurando intercambio de información y criterios homogéneos de atención.

El sarampión, altamente contagioso, se transmite por secreciones respiratorias o al respirar aire contaminado, y puede provocar hasta 18 infecciones secundarias por un solo caso. Sus síntomas incluyen fiebre, conjuntivitis, tos, manchas blancas en la boca y un exantema que se extiende por el cuerpo. La vacunación, disponible gratuitamente en 198 Centros de Salud, sigue siendo la medida más eficaz para proteger a la población, priorizando a niñas y niños de 6 meses a 12 años y a personas de 13 a 49 años sin esquema completo.

La Secretaría de Salud de Querétaro mantiene su compromiso con la salud de la población y hace un llamado a la corresponsabilidad social: vacunarse, completar esquemas y colaborar con las acciones de prevención para evitar la propagación del sarampión.