• El Centro de Artes y Oficios articula capacitación, certificación y acceso a oportunidades para la población.
En un contexto donde el trabajo formal no siempre alcanza para todos, el aprendizaje de un oficio se presenta como una alternativa tangible. En Querétaro, el Centro de Artes y Oficios se ha convertido en uno de los espacios donde esa posibilidad toma forma.
Impulsado por la administración del presidente municipal Felifer Macías, el programa ofrece talleres que van desde la elaboración artesanal hasta servicios especializados, con el objetivo de abrir rutas hacia el autoempleo.
La reciente clausura de talleres en la sede Felipe Carrillo Puerto —amigurumis, bolsas artesanales, uñas y pestañas— reunió a 30 alumnas que, tras un año de formación, presentaron sus trabajos. Un gesto que simboliza el tránsito del aprendizaje a la práctica.
Detrás de este proceso se encuentra una estructura más amplia: 64 talleristas, de los cuales 23 cuentan con certificación, y una matrícula de 8 mil 680 usuarios en 2025, predominantemente mujeres.
La integración del centro a la Red CONOCER marca un punto relevante. Convertido en Centro Evaluador, ahora puede otorgar certificaciones oficiales que validan las habilidades adquiridas, ampliando las posibilidades en el mercado laboral.
Las actividades no se limitan a las aulas. A través de exposiciones y jornadas comunitarias, el programa extiende su alcance a distintos puntos del municipio, donde también se ofrecen servicios gratuitos que vinculan el aprendizaje con el servicio.
Distribuido en siete sedes, el Centro de Artes y Oficios propone una lógica descentralizada: llevar la capacitación a distintos territorios y facilitar el acceso.
En ese entramado, el oficio deja de ser únicamente una habilidad manual para convertirse en una herramienta de autonomía económica y, en muchos casos, en una forma de reconstruir el proyecto de vida.


