• La intervención en la colonia España expone la tensión entre abandono, riesgo y recuperación del espacio urbano.
En Querétaro, la ciudad también se define por sus márgenes: esos espacios donde el abandono, el deterioro y la ocupación irregular terminan por convertirse en riesgo.
En la colonia España, el presidente municipal Felifer Macías encabezó la intervención de un inmueble que había cruzado ese umbral.
El sitio presentaba acumulación de residuos, fauna nociva y daños estructurales, además de ocupación irregular. Un conjunto de condiciones que no solo hablaban de deterioro físico, sino de un riesgo latente para quienes lo habitaban y para quienes transitaban alrededor.
La atención del caso surgió a partir de la solicitud de la propietaria del inmueble, quien pidió apoyo para recuperar su patrimonio. A partir de ese punto, el dictamen de Protección Civil marcó la ruta: riesgo inminente.
La respuesta institucional reunió a distintas áreas municipales —Servicios Públicos, Seguridad, Obras Públicas, Protección Civil e instancias de derechos humanos— en una intervención coordinada.
El lugar ya tenía antecedentes: incendios en años recientes y condiciones de insalubridad derivadas de la acumulación de basura y plagas. En su interior, el deterioro no era reciente, sino acumulado.
El retiro de 46 metros cúbicos de residuos y el uso de ocho camiones de tiliches da dimensión del abandono que ahí se había concentrado.
La decisión final fue la demolición del inmueble. Una medida que, más allá de lo técnico, apunta a una idea recurrente en la gestión urbana: recuperar espacios para volverlos habitables, seguros, reconocibles.
En ese proceso, la ciudad se reordena también desde sus vacíos.

