• En el Día Mundial de la Donación de Leche Humana, la Secretaría de Salud destacó el papel de las mujeres que ayudan a alimentar a recién nacidos hospitalizados y prematuros.
En los pasillos de terapia intensiva neonatal, donde las incubadoras laten con luces tenues y silencios largos, la leche materna puede convertirse en algo más que alimento. A veces es fortaleza. A veces resistencia. Y en muchos casos, una posibilidad de vida para bebés que llegaron antes de tiempo o que enfrentan complicaciones desde sus primeros días.
Con motivo del Día Mundial de la Donación de Leche Humana, la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro rindió reconocimiento a las madres donadoras que participan en esta práctica destinada a apoyar a recién nacidos que no pueden ser amamantados directamente por sus madres.
La conmemoración de este año lleva el lema “Donación de Leche Humana: solidaridad que nutre, vida que crece”, una frase que resume la dimensión humana detrás de cada donación. La dependencia estatal destacó que gracias a este gesto cientos de bebés prematuros, de bajo peso o en hospitalización neonatal reciben el alimento que necesitan para fortalecer su crecimiento y desarrollo.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que la leche materna es el alimento ideal durante los primeros meses de vida debido a su aporte nutricional y a los anticuerpos que ayudan a proteger contra enfermedades infantiles. También subraya que la lactancia ofrece beneficios que pueden extenderse hasta etapas posteriores de la vida.
En Querétaro, esta red de apoyo se sostiene a través de dos Bancos de Leche Humana ubicados en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer y en el Hospital General de San Juan del Río. Ahí se recibe, procesa y distribuye leche pasteurizada para bebés hospitalizados que requieren cuidados especializados.
Durante 2025, los bancos estatales recibieron más de 683 mil mililitros de leche humana. De esa cantidad, más de 391 mil mililitros fueron pasteurizados y entregados a recién nacidos prematuros. En total, 480 donaciones beneficiaron a mil 44 niñas y niños.
La Secretaría de Salud aprovechó la fecha para invitar a más madres lactantes a sumarse a esta cadena silenciosa de solidaridad donde un excedente de leche puede convertirse, para otro bebé, en la diferencia entre la fragilidad y la esperanza.



