• Estudiantes y docentes desarrollan un sistema de biofiltración y humedal artificial para tratar agua residual y reutilizarla en espacios verdes.
Toda ciudad deja huellas invisibles en el agua que utiliza. Restos mínimos de jabón, grasa, residuos orgánicos y microorganismos viajan diariamente por tuberías que pocas veces pensamos. En la Universidad Tecnológica de Corregidora, un grupo de estudiantes y docentes decidió mirar precisamente hacia ahí: al recorrido silencioso del agua después de ser usada.
De esa inquietud nació el proyecto “Biofiltro para el Tratamiento del Agua Residual”, una iniciativa impulsada dentro del programa Implementación de Acciones Ambientales Comunitarias en el Estado de Querétaro, respaldado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable.
La propuesta combina conocimiento técnico con procesos inspirados en la propia naturaleza. Primero, el agua atraviesa dos biofiltros diseñados para disminuir la presencia de patógenos. Luego continúa su recorrido a través de capas de tezontle, grava y arenilla que ayudan a remover grasas y compuestos orgánicos.
El trayecto concluye en un humedal artificial de 20 mil litros. Ahí, especies vegetales como lirio acuático, lentejilla de agua y papiro participan en el proceso de depuración dentro de un espacio construido con geomembrana que busca reproducir dinámicas naturales de filtración.
El objetivo final es que el agua tratada pueda reutilizarse en las áreas verdes de la UTC. Antes de ello, deberá superar pruebas fisicoquímicas y microbiológicas para verificar que cumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-003-ECOL-1997.
Más allá de la infraestructura, el proyecto refleja una conversación cada vez más urgente: cómo aprender a relacionarnos de otra manera con los recursos que consumimos diariamente. El agua, durante décadas tratada como un recurso inagotable, comienza a ocupar el centro de las preocupaciones ambientales y urbanas.
En la UTC, la respuesta toma forma en filtros, piedras volcánicas y plantas acuáticas. Un sistema que intenta demostrar que incluso el agua descartada puede encontrar un nuevo ciclo antes de desaparecer por completo.



