• La Secretaría de Salud fortaleció la vigilancia epidemiológica y las acciones de vacunación para contener la propagación del sarampión en Querétaro.
Las enfermedades contagiosas suelen recordarle a la sociedad una verdad sencilla: la prevención sigue siendo una de las herramientas más poderosas de la salud pública.
Bajo esa premisa, la Secretaría de Salud de Querétaro reforzó sus estrategias de vigilancia epidemiológica y vacunación frente a los casos de sarampión registrados en la entidad.
El esfuerzo ocurre en varios frentes al mismo tiempo. En las unidades médicas se intensificó el monitoreo de casos probables, la notificación oportuna de contagios y la investigación epidemiológica. En las comunidades, brigadas sanitarias recorren calles y hogares para identificar contactos, revisar cartillas de vacunación y aplicar dosis pendientes.
En ese contexto, las autoridades confirmaron un nuevo caso de sarampión en el municipio de Querétaro. Corresponde a un hombre de 30 años cuyo contagio fue asociado al contacto con un familiar diagnosticado con la enfermedad y residente en Chiapas.
Con este registro, el acumulado estatal alcanzó los 45 casos confirmados durante 2026.
La dependencia informó que el paciente presenta una evolución estable y continúa bajo seguimiento médico y epidemiológico.
Más allá de las cifras, la estrategia sanitaria busca contener una enfermedad que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, figura entre las más contagiosas. Su capacidad de transmisión convierte a la vacunación en un elemento central para la protección individual y colectiva.
Por ello, las autoridades mantienen una campaña permanente de orientación dirigida a madres, padres y personas cuidadoras, con el propósito de fortalecer la detección temprana de síntomas y promover la vacunación oportuna.
Las dosis continúan disponibles de manera gratuita en los 198 Centros de Salud del estado para niñas, niños y personas que requieran completar sus esquemas.
Mientras la vigilancia epidemiológica permanece activa y coordinada con instituciones como el IMSS, el ISSSTE y el sector privado, el mensaje de salud pública se mantiene constante: la prevención, la información y la vacunación siguen siendo las principales herramientas para evitar la propagación del sarampión.


