• Autoridades aprovecharon la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente para llamar a las nuevas generaciones a involucrarse en el cuidado del planeta.
Hay herencias que no caben en una escritura ni en una cuenta bancaria. Se encuentran en los árboles que permanecen en pie, en el agua que sigue fluyendo y en el aire que aún puede respirarse. Son bienes compartidos cuya conservación depende de decisiones tomadas mucho antes de que las consecuencias resulten visibles.
Durante la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio Del Prete Tercero, dirigió un mensaje especialmente a las y los jóvenes, a quienes identificó como actores fundamentales en las acciones encaminadas a combatir el cambio climático y proteger los recursos naturales.
La reflexión giró alrededor de una idea sencilla: aquello que no se preserve hoy difícilmente podrá recuperarse mañana. Por ello, llamó a sumar voluntad, participación y compromiso en la construcción de un entorno más saludable.
“Lo que no hagamos hoy, en el futuro no lo vamos a tener, necesitamos de sus manos, voluntad y exigencia para con nosotros, para tener un medio ambiente sano”, expresó.
El funcionario recordó que en Querétaro se han impulsado actividades orientadas a fortalecer la conciencia ambiental mediante acciones concretas: cuidar el agua, evitar la detonación de pirotecnia, separar residuos, sembrar árboles y proteger tanto a los animales como a los recursos naturales.
La jornada reunió también voces de distintos ámbitos de gobierno. Lucitania Servín Vázquez, titular de la Oficina de Representación de la SEMARNAT en Querétaro, reconoció el compromiso mostrado por la ciudadanía y subrayó la importancia de continuar fortaleciendo las acciones ambientales desde la vida cotidiana.
Por su parte, María Guadalupe Espinosa de los Reyes Ayala, secretaria de Medio Ambiente del Municipio de Querétaro, destacó que acercarse a la naturaleza constituye una forma de conservación. Conocer aquello que se busca proteger permite comprender mejor los desafíos que enfrenta y facilita el trabajo conjunto para preservarlo.
La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente se convirtió así en una invitación a mirar más allá del presente. No como un ejercicio de preocupación, sino como un recordatorio de que cada acción cotidiana forma parte de una responsabilidad compartida cuya verdadera dimensión será visible en las generaciones que vienen.



