• En el marco del Día del Padre, SESA destacó la influencia de los padres en la construcción de hábitos saludables dentro del entorno familiar.
Hay enseñanzas que no se dicen en voz alta. Se repiten en gestos cotidianos, en rutinas que parecen pequeñas pero que terminan por dar forma a la vida en casa.
En Querétaro, la Secretaría de Salud (SESA) recordó en el Día del Padre que la construcción de familias saludables también pasa por la figura paterna, no solo como presencia, sino como ejemplo activo.
La dependencia destacó que los hábitos que los padres practican dentro del hogar influyen de manera directa en el bienestar de niñas, niños y adolescentes, particularmente en el cuidado de la salud bucal.
Supervisar el cepillado dental, cuidar la alimentación con bajo consumo de azúcares y acudir a revisiones odontológicas forman parte de esas prácticas que, repetidas en el tiempo, se vuelven aprendizaje.
Pero el énfasis no está solo en lo que se enseña, sino en lo que se encarna. La salud bucal del propio padre, sus rutinas de prevención y su atención oportuna a la salud, también comunican.
Porque en la infancia, muchas veces, el cuidado no se entiende como una instrucción, sino como algo que se observa.
SESA subrayó que el bienestar familiar se fortalece cuando los padres participan activamente en el cuidado de sus hijas e hijos y también en el propio.
En ese cruce entre lo personal y lo familiar, la salud deja de ser un asunto individual y se convierte en una práctica compartida.
En este Día del Padre, el reconocimiento institucional se traduce en una idea sencilla: el ejemplo cotidiano sigue siendo una de las formas más persistentes de educación.



