Qronista

El diario que refleja tus intereses, manteniéndote informado y entretenido cada día

El primer viaje de la escuela: los CAI despiden una generación entre aprendizajes y nuevos caminos

• En los Centros de Atención Infantil 1 y 2 concluyó un ciclo escolar marcado por aprendizajes, convivencia y acompañamiento para niñas y niños de familias trabajadoras y en situación de vulnerabilidad.

Antes de aprender a escribir historias, las niñas y los niños comienzan a construirlas en espacios donde descubren el mundo por primera vez. Ahí aparecen las primeras amistades, las primeras preguntas y los primeros pasos de una vida escolar que apenas comienza.

Ese momento fue celebrado durante la clausura del ciclo escolar 2025-2026 de los Centros de Atención Infantil (CAI) 1 y 2, encabezada por la presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, Car Herrera de Kuri, junto con la secretaria de Educación del estado, Martha Elena Soto Obregón.

Los CAI representan un espacio de atención para niñas y niños de madres trabajadoras y familias en situación de vulnerabilidad que carecen de seguridad social, ofreciendo acompañamiento durante sus primeras etapas educativas.

Durante la ceremonia, Car Herrera entregó diplomas y reconoció la labor de docentes, personal administrativo y operativo que hacen posible la atención diaria de los estudiantes.

“Aprender nuevas cosas” y “conocer nuevos amigos” fueron parte del mensaje dirigido a quienes concluyeron el preescolar, mientras se destacó el trabajo del personal que acompaña a los alumnos desde una perspectiva integral.

Martha Elena Soto Obregón compartió que Querétaro ocupa el primer lugar nacional en trayectorias educativas completas, lo que significa que un alto porcentaje de quienes terminan preescolar continuará su formación hasta llegar a la universidad.

Para Francisco Reséndiz López, director de Rehabilitación y Asistencia Social del SEDIF, el cierre del ciclo representa una primera aventura educativa: un periodo donde las y los niños aprendieron a compartir, respetar, convivir, preguntar e imaginar.

La ceremonia también tuvo su propio lenguaje de despedida. Las voces de los estudiantes agradecieron a sus docentes, hubo bailables y los alumnos de tercer grado interpretaron una canción para cerrar una etapa junto a sus compañeros.

En cada diploma quedó el recuerdo de un comienzo: el de quienes ahora avanzan hacia nuevos aprendizajes.