• La reducción de carriles en Bernardo Quintana comenzó con una disminución del aforo vehicular y ajustes en los tiempos de traslado como parte del operativo de movilidad.
Las ciudades también se transforman en sus trayectos. Cada obra modifica no sólo las calles, sino las decisiones pequeñas de quienes todos los días recorren sus caminos.
Este sábado 18 de julio comenzó una nueva etapa del operativo vial por la obra federal del Tren México-Querétaro, con la reducción de carriles centrales del bulevar Bernardo Quintana en sentido norte-sur.
Los primeros resultados muestran una disminución del 21 por ciento en el aforo vehicular respecto al sábado 11 de julio, antes del inicio de esta modificación. El tiempo promedio de traslado aumentó seis minutos.
La cifra refleja un cambio de hábito temporal: más personas optaron por rutas alternas y ajustaron sus recorridos para evitar la zona con reducción de carriles.
Entre las alternativas recomendadas se encuentra el trayecto Corregidora Norte–Universidad–Bernardo Quintana, una ruta que permite reincorporarse a la vialidad sin pasar por el tramo intervenido.
Otra opción conecta hacia avenida 5 de Febrero mediante Bernardo Quintana o Epigmenio González, con enlaces hacia Felipe Ángeles, Prolongación Tecnológico, Universidad, Zaragoza, Constituyentes y la carretera federal 57.
La obra también modifica el paisaje nocturno de la avenida. Cada día, entre las 23:00 y las 05:00 horas, los carriles centrales del tramo intervenido permanecen cerrados para permitir los trabajos, mientras la circulación se desvía hacia laterales.
Las autoridades mantienen el llamado a consultar información oficial, respetar la señalización y apoyarse en herramientas digitales para elegir recorridos.
Durante los próximos días, la movilidad de la ciudad dependerá tanto de la infraestructura en construcción como de las decisiones cotidianas de quienes la recorren.

