Qronista

El diario que refleja tus intereses, manteniéndote informado y entretenido cada día

Las piedras que guardan memoria en el camino de Huimilpan

• La obra “Espacios Rituales. Memoria y acción esculto-sonora II”, de Rubén Maya, transforma un espacio al pie de la carretera 412 en un punto de encuentro entre paisaje, identidad y memoria ancestral.

Hay lugares que solamente se atraviesan y otros que invitan a detenerse. En Huimilpan, al pie de la carretera 412, un conjunto de piedras comenzó a formar parte del paisaje con una intención distinta: recordar que los territorios también tienen memoria.

La instalación escultórica “Espacios Rituales. Memoria y acción esculto-sonora II”, creada por Rubén Maya, artista originario de Huimilpan e integrante del Sistema Nacional de Creadores de Arte, plantea un diálogo entre el pasado y el presente a través de una obra que busca convertirse en un espacio ceremonial contemporáneo.

Son 19 piedras de gran formato, trabajadas con relieves y colocadas en forma circular. Su disposición evoca antiguos centros ceremoniales, como Stonehenge, pero su presencia pertenece ahora a otro tiempo: uno donde el paisaje cotidiano se convierte en escenario para la contemplación.

La obra propone una pausa. Un momento para mirar alrededor y reconocer la relación entre quienes habitan un territorio y las historias que permanecen en él. Las piedras funcionan como elementos escultóricos, pero también como símbolos de una memoria que busca permanecer viva.

Maya reutiliza la huella de la memoria psicohistórica para construir un espacio donde convergen la escultura, el entorno y la experiencia sensorial. No se trata únicamente de observar una pieza artística, sino de formar parte de una experiencia donde cada visitante puede establecer su propio vínculo con el lugar.

En medio del tránsito de una carretera, esta instalación abre una posibilidad distinta: que el camino también sea un espacio para la reflexión.

Las piedras permanecen inmóviles, pero hablan de movimiento: del paso del tiempo, de las generaciones que habitan un territorio y de la necesidad humana de encontrar símbolos que expliquen quiénes somos.