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Antes de que llegue la emergencia, aprender a responder

• En Peñamiller y Tolimán, los talleres “Primeras Alertas” reunieron a Promotores de Paz para aprender cómo actuar ante situaciones de riesgo y fortalecer la prevención desde las comunidades.

Las emergencias tienen una característica incómoda: no suelen esperar a que todo esté listo.

Por eso, antes de que llegue una situación de riesgo, existe un momento distinto, más silencioso, en el que una comunidad puede prepararse para responder.

Ese fue el sentido de los talleres “Primeras Alertas”, encabezados por el secretario de Desarrollo Social, Luis Nava, en los municipios de Peñamiller y Tolimán.

La estrategia, desarrollada en colaboración con Protección Civil, busca fortalecer los conocimientos y capacidades de los Promotores de Paz para prevenir y atender situaciones de riesgo en sus comunidades.

Durante las jornadas, la preparación pasó de las palabras a la práctica. Hubo actividades de primeros auxilios, prevención y combate de incendios, además de simulacros de evacuación ante situaciones de riesgo.

Cada ejercicio apuntó hacia una misma necesidad: contar con herramientas para saber cómo actuar cuando una emergencia ocurre.

Luis Nava explicó que, aunque existen riesgos de distintos tipos, hay algo que sí puede hacerse: estar preparados, identificar quiénes se encuentran en una situación de riesgo y saber qué acciones pueden realizarse.

En ocasiones, la diferencia está en esos primeros momentos.

El secretario destacó que fortalecer las capacidades de las comunidades en materia de prevención y protección civil puede contribuir a disminuir la gravedad de situaciones que pongan en peligro a las personas. También puede permitir que la población gane tiempo mientras llegan las autoridades encargadas de atender una emergencia.

Nava participó en las actividades prácticas junto con las y los asistentes. El ejercicio adquirió así otra dimensión: además del aprendizaje, hubo integración y convivencia.

En Peñamiller participaron alrededor de 20 personas. En Tolimán fueron cerca de 50.

Eran grupos distintos, pero compartían una misma tarea: aprender a responder ante aquello que puede ocurrir sin previo aviso.

Los talleres forman parte de las acciones de fortalecimiento comunitario y buscan que los Promotores de Paz cuenten con conocimientos que puedan ser útiles en sus comunidades.

Primeros auxilios, incendios y evacuación fueron los contenidos sobre los que se construyó esta capacitación.

La prevención, en este caso, no aparece como una promesa de que nada ocurrirá. Es algo más concreto: conocer el riesgo, reconocer a quienes pueden necesitar ayuda y tener herramientas para actuar.

En ese intervalo entre el momento en que ocurre una emergencia y aquel en que llegan las autoridades, una comunidad preparada puede ganar tiempo.

Y a veces, ese tiempo es precisamente lo que permite responder de otra manera.