• En Querétaro, la vigilancia contra el dengue continúa con brigadas, fumigaciones y acciones de control, pero la prevención comienza también en los espacios cotidianos donde puede aparecer un criadero de mosquitos.
El dengue suele comenzar donde parece no haber nada: en el agua acumulada de un recipiente, una llanta, una maceta o cualquier objeto que permanezca a la intemperie. Por eso, frente a la presencia de casos en el país, la Secretaría de Salud del estado llama a la población a reforzar las medidas de prevención.
Con corte al 4 de septiembre de 2026, Querétaro mantiene un caso local confirmado, registrado en el municipio de Querétaro, y una defunción por esta enfermedad en la misma demarcación. En el ámbito nacional, con información al 31 de agosto, se han confirmado 4 mil 692 casos y siete defunciones.
La respuesta sanitaria se extiende por el territorio. Durante 2026, las brigadas de vectores han fortalecido las acciones en 53 localidades. Las campañas de descacharrización permitieron recolectar 49.7 toneladas. El control larvario llegó a 45 mil 703 casas y 95 mil 824 depósitos mediante la colocación de abate, con protección para 111 mil 969 habitantes.
A esto se suman 924 casas atendidas con rociado intradomiciliario y mil 544 hectáreas con fumigación espacial. En localidades de riesgo se instalaron 25 mil 975 ovitrampas, en las que fueron recolectados 233 mil huevecillos.
Cuando se identifica un caso probable, la vigilancia se intensifica. Se inicia el seguimiento epidemiológico y la búsqueda de casos, mientras las brigadas recorren las viviendas para localizar y eliminar criaderos. El personal, señala SESA, acude con identificación y uniforme, por lo que se solicita permitir su ingreso a las áreas donde exista riesgo.
Pero la vigilancia institucional encuentra uno de sus puntos decisivos en las casas. Lavar y cepillar los recipientes que han tenido contacto con agua, taparlos, cambiar el agua cada siete días, mantener secos los objetos que puedan acumularla y desechar aquellos que ya no se utilizan son medidas para reducir los espacios donde puede desarrollarse el mosquito Aedes aegypti.
También es necesario protegerse de las picaduras mediante ropa de manga larga, repelente, mosquiteros y pabellones. Y ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza intenso, náusea, vómito, dolores musculares o articulares, dolor detrás de los ojos o sarpullido, la recomendación es acudir a una unidad de salud y evitar la automedicación.
El dengue es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona, incluso a quienes ya la padecieron. La prevención, en este sentido, no ocurre solamente en las brigadas: también empieza en cada recipiente que se lava, se tapa, se voltea o se desecha.



