• La Secretaría de Salud de Querétaro mantiene vigilancia epidemiológica ante los casos de miasis humana causada por el gusano barrenador. La recomendación para la población parte de algo tan sencillo como no dejar pasar una lesión sospechosa.
Tras la confirmación del primer caso de miasis humana causada por Cochliomyia hominivorax en el país, la Secretaría de Salud del estado activó protocolos de vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria.
La vigilancia fue reforzada en todas las unidades médicas de Querétaro. El seguimiento comprende la identificación de casos probables, la notificación oportuna, la investigación epidemiológica y el acompañamiento de las personas afectadas.
Como resultado de esta vigilancia intensificada, se confirmó un nuevo caso: una mujer de 69 años, residente del municipio de Querétaro. Con ello, el acumulado estatal durante 2026 llegó a siete casos: uno en Amealco de Bonfil, dos en Cadereyta de Montes, tres en Querétaro y uno en San Juan del Río. También se ha registrado una defunción por miasis humana en el municipio de Querétaro.
La enfermedad es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax. Aunque afecta principalmente a animales, también puede presentarse en personas. La mosca deposita sus huevecillos sobre heridas abiertas o mucosas y, después de la eclosión, las larvas invaden los tejidos y se alimentan de tejido vivo.
El problema puede comenzar con una lesión que parece menor: una herida pequeña, una raspadura, un piquete de insecto, una úlcera o un sitio quirúrgico reciente. También puede aparecer en nariz, boca, ojos, oídos o región genital.
El avance de las larvas puede provocar que la lesión aumente de tamaño y profundidad. Pueden aparecer dolor intenso, inflamación y mal olor, además de sensación de movimiento o presencia de larvas blancas o color crema. En algunos casos también se presenta sangrado, secreción, fiebre o datos de infección.
SESA recomienda mantener una adecuada higiene de las heridas y evitar exponerlas. Ante dolor intenso, secreción, mal olor, movimiento de larvas o una lesión sospechosa, la indicación es acudir de inmediato a una unidad de salud y evitar la automedicación.
La dependencia mantiene acciones de vigilancia y seguimiento, además de coordinación con autoridades de sanidad animal.
La atención temprana puede evitar que una lesión avance. Por eso, frente a una herida que cambia, duele o presenta señales inusuales, la respuesta no está en esperar: está en buscar atención médica.



