• Hay enfermedades que comienzan antes de que puedan ser reconocidas a simple vista. La fibrosis quística es una de ellas. En el marco del Día Mundial de la Fibrosis Quística, que se conmemora cada 8 de septiembre, la Secretaría de Salud del estado de Querétaro llama a conocer sus manifestaciones y favorecer su detección desde los primeros años de vida.
La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria, crónica y degenerativa que afecta diversos órganos, con mayor impacto en los pulmones y el sistema digestivo. Una alteración genética modifica las secreciones producidas por el organismo, que se vuelven más espesas y pegajosas de lo normal.
En los pulmones, esa densidad puede convertirse en una dificultad constante: las secreciones pueden acumularse en las vías respiratorias, obstruirlas y facilitar la acumulación de bacterias. Las infecciones respiratorias recurrentes y la inflamación pueden producir, con el tiempo, daño pulmonar.
El páncreas también puede verse afectado. La enfermedad puede dificultar la adecuada absorción de nutrientes y, además, generar alteraciones en el hígado y el sistema reproductor. La intensidad de sus manifestaciones puede variar entre las personas y cambiar a lo largo de la vida.
Entre las señales que pueden asociarse con la enfermedad están el sudor o la piel con sabor salado, las infecciones y problemas respiratorios frecuentes, la tos persistente y la dificultad para ganar peso o crecer de acuerdo con lo esperado. También pueden presentarse problemas digestivos y heces abundantes o con dificultad para absorber nutrientes.
Reconocer estas señales no sustituye una valoración médica, pero puede conducir hacia ella. En la infancia, el tamiz neonatal puede apoyar la identificación de casos. Cuando existe sospecha, estudios específicos permiten confirmar el diagnóstico.
La atención requiere seguimiento médico. Una nutrición adecuada, medicamentos para controlar las infecciones y la inflamación respiratoria, así como terapia física, forman parte de los pilares del tratamiento.
La fisioterapia respiratoria ayuda a movilizar y expulsar las secreciones acumuladas en los pulmones. También pueden incorporarse ejercicios para fortalecer la musculatura del tórax y actividad física acorde con la condición de cada paciente.
En torno a esta conmemoración, SESA destaca la información, la educación y la detección temprana como herramientas para mejorar la atención y la calidad de vida de quienes viven con fibrosis quística y de sus familias.



