• En Querétaro, las obras pluviales y las tareas de mantenimiento han acompañado una temporada de lluvias con afectaciones menores, de acuerdo con lo informado por el presidente municipal Felifer Macías.
La lluvia tiene su propia manera de medir las ciudades. Se acumula en las calles, busca pendientes, encuentra alcantarillas y, cuando estas no alcanzan, convierte algunos puntos en problemas recurrentes.
En Querétaro, durante la temporada de lluvias 2026, el escenario ha sido distinto al del año pasado, según lo señalado por el presidente municipal Felifer Macías. La cantidad de agua registrada es similar, pero las afectaciones han sido mínimas.
El alcalde atribuyó este resultado a las acciones de prevención y a la infraestructura pluvial desarrollada en la ciudad. Antes y durante las lluvias, el trabajo se sostiene en labores permanentes de desazolve de alcantarillas y torrenteras, atención de puntos susceptibles a encharcamientos y el uso de vehículos tipo vactor por parte de Servicios Públicos Municipales.
Entre las obras que forman parte de esta estrategia está el dren Peñuelas, que actualmente cuenta con cuatro veces más capacidad de recepción de agua. Esa infraestructura, explicó Macías, ha contribuido a disminuir riesgos en la zona y a evitar afectaciones mayores hacia otros puntos de la ciudad.
También están los bordos Cuates 1 y 2, los trabajos realizados en San Pedrito Peñuelas, Portales de San Miguel y Villas de Santiago, así como una inversión de 50 millones de pesos en Santa María Magdalena.
La temporada, sin embargo, todavía no termina. Ante el pronóstico de lluvias para el resto de septiembre, el Municipio mantiene vigilancia permanente las 24 horas, con personal, maquinaria y bombas de succión disponibles para responder a los reportes ciudadanos y agilizar el desalojo del agua.
A esta infraestructura se suma una nueva intervención en la lateral de la carretera 57, en dirección a la Ciudad de México, a la altura de Lomas de Casa Blanca. Allí, los encharcamientos recurrentes han afectado la circulación. La obra busca mejorar el desalojo del agua y reducir esas afectaciones.
La prevención, en este caso, tiene una dimensión concreta: obras, mantenimiento y atención constante. Elementos que, de acuerdo con el Municipio, han permitido responder de mejor manera ante las lluvias de esta temporada.



