• 36 productores de Jalpan, Arroyo Seco y Pinal de Amoles recibieron 5.7 toneladas de alimento y 14 mil crías para continuar con la producción de tilapia.
En las comunidades de la Sierra, la producción también encuentra su camino en el agua. Allí, entre estanques y jornadas de trabajo, familias dedicadas a la acuicultura sostienen una actividad que sirve tanto para llevar alimento a sus hogares como para generar ingresos mediante la comercialización.
En Arroyo Seco, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Rosendo Anaya Aguilar, entregó 5.7 toneladas de alimento y 14 mil crías a 36 productores de distintas unidades de producción acuícola de tilapia de Jalpan, Arroyo Seco y Pinal de Amoles.
El apoyo representa una herramienta para continuar con una actividad que, como ocurre con otras labores productivas de la región, enfrenta las condiciones del entorno y los cambios del clima.
Anaya Aguilar destacó que conocer directamente las necesidades de quienes producen permite orientar los apoyos de manera adecuada. La cercanía con las comunidades, dijo, ayuda a identificar aquello que requieren para mantener sus actividades.
“Para poder acertar en los apoyos que se generan desde el gobierno, no hay como que nos podamos dar cuenta, que lo podamos palpar, que podamos, en un momento dado, identificar sus necesidades”, señaló.
Para las familias acuicultoras, el destino de la producción se divide entre el autoconsumo y la comercialización. En ambos casos, mantener la producción significa conservar una actividad que forma parte de su vida cotidiana.
Antero Rodríguez, representante de los productores, reconoció precisamente el esfuerzo de quienes han tenido que sobreponerse a las condiciones climáticas que en ocasiones reducen la pesca o afectan la producción en estanques.
El productor también agradeció la entrega de alimento para la engorda de tilapia y la presencia del secretario en la región.
“Me da mucho gusto que esté por acá. La verdad siempre nos trae buenas noticias y esta vez vemos que no es la excepción”, expresó.
Las 14 mil crías y las toneladas de alimento llegan así a productores de tres municipios serranos, como parte de un apoyo que busca acompañar una actividad cuyo resultado termina nuevamente en las comunidades: en sus mesas y en sus mercados.

