Las herramientas del orden y la promesa de la paz

Las patrullas alineadas, los chalecos balísticos apilados y los uniformes recién entregados no son solo objetos. En Querétaro, se convirtieron en símbolos. Frente a ellos, el gobernador Mauricio Kuri González reafirmó una idea que ha atravesado su administración: la seguridad de las familias es una prioridad que se defiende con hechos.

La entrega de equipamiento a las corporaciones de los 18 municipios y a la Policía Estatal, con una inversión superior a los 155 millones de pesos, marcó el inicio operativo de 2026. Ochenta y cinco patrullas nuevas, chalecos balísticos y equipo táctico para la totalidad de los elementos estatales formaron parte de una acción que busca fortalecer al cien por ciento de los cuerpos policiales.

En el Querétaro Centro de Congresos, el mensaje fue reiterado: no se trata solo de discursos. Se trata de planeación, inversión y continuidad. El gobernador recordó que durante su gestión se ha apostado por la capacitación, la tecnología, la infraestructura y la incorporación de nuevos policías, bajo una lógica de fortalecimiento interno.

Iován Elías Pérez Hernández, secretario de Seguridad Ciudadana, puso números a la narrativa: mil 694 chalecos balísticos y más de 12 mil 850 artículos de equipamiento entregados, resultado de una voluntad política sostenida. Para él, la seguridad no es un gasto circunstancial, sino una inversión que protege vidas y dignifica el trabajo policial.

Más allá de los recursos, el acto subrayó una idea central: la seguridad es una tarea compartida. Estado y municipios, sin distinciones administrativas, llamados a avanzar bajo una misma estrategia de prevención, reacción y control territorial.

De las nuevas unidades, 60 fueron destinadas a los municipios y 25 a la Policía Estatal, junto con equipamiento especializado. En el caso de El Marqués, su presidente municipal, Rodrigo Monsalvo Castelán, acompañó la entrega que busca fortalecer a su corporación local.

Entre patrullas, chalecos y uniformes, quedó clara una promesa institucional: cuidar la paz no es un gesto aislado, es un compromiso que se renueva con cada herramienta puesta en manos de quienes recorren las calles.