En el campo, las soluciones rara vez son espectaculares, pero sí profundas. Un bordo rehabilitado, un animal vacunado, un canal desazolvado. En El Marqués, esas acciones silenciosas tomaron forma con la rehabilitación del Bordo Nuevo y las campañas municipales de sanidad animal, dos intervenciones que hoy alcanzan a 183 productores y sostienen la vida productiva de la región.
En el ejido Tierra Blanca, el Bordo Nuevo volvió a ocupar su lugar como pieza central del paisaje productivo. Con una inversión de 633 mil 27 pesos, se realizaron trabajos de desazolve, relleno de cárcava y rehabilitación del vertedor, además de obras complementarias como el desazolve de un canal. No se trata solo de infraestructura, sino de tiempo ganado: más vida útil, mejor captación del agua de lluvia y mayor certidumbre para quienes dependen de ella.
El agua, cuando se conserva, se convierte en promesa. En este caso, una promesa de continuidad para la actividad agrícola y ganadera, donde cada temporada depende de que el recurso llegue y se quede.
Al mismo tiempo, en corrales y potreros, la sanidad animal se volvió prioridad. A través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, el municipio mantiene activas campañas gratuitas que han permitido atender a 331 animales. Vitaminación, desparasitación, vacunación y tratamientos contra ectoparásitos forman parte de un esfuerzo constante por prevenir antes que lamentar.
Estas jornadas incluyen también la campaña contra la tuberculosis y la brucelosis, enfermedades que cruzan la línea entre lo productivo y lo público, afectando tanto al ganado como a la salud de las personas. Atenderlas es, en el fondo, una forma de cuidar a toda la comunidad.
Las cifras son claras, pero detrás de ellas hay rutinas que se sostienen gracias a estas acciones: familias que dependen del campo, productores que esperan la lluvia, animales que representan trabajo y sustento. Con la rehabilitación del Bordo Nuevo y las campañas de sanidad animal, El Marqués refuerza una idea sencilla y necesaria: fortalecer el campo es cuidar la raíz de la vida comunitaria.


