Durante años, la política internacional pareció un terreno exclusivo de los gobiernos centrales. Sin embargo, en un mundo cada vez más interconectado, los estados han comenzado a levantar la voz. Querétaro lo hizo desde la presidencia de la Asociación Mexicana de Oficinas de Asuntos Internacionales de los Estados, un espacio que, aunque discreto, se ha vuelto clave para entender la diplomacia desde lo local.
En la Asamblea General de la AMAIE, Paloma Palacios González, representante del Poder Ejecutivo queretano en la Ciudad de México, presidió el encuentro acompañada por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente. Ahí se trazó el balance de una gestión marcada por más de 60 actividades enfocadas en la cooperación descentralizada, la vinculación entre entidades federativas y la profesionalización de las oficinas estatales de asuntos internacionales.
Palacios González habló de gobernanza global, pero no como un concepto abstracto. Se refirió a los gobiernos subnacionales como puentes: estructuras capaces de conectar a la ciudadanía con políticas públicas y soluciones colectivas que trascienden fronteras. En esa visión, lo internacional deja de ser lejano y se vuelve parte de la vida cotidiana.
Juan Ramón de la Fuente reconoció ese esfuerzo. Destacó la participación activa de los estados durante la gestión queretana y subrayó la importancia de una colaboración constante entre la Secretaría de Relaciones Exteriores, la AMAIE y cada una de las entidades. También reconoció el liderazgo de Palacios González, quien cerró su ciclo al frente de la Asociación.
El reconocimiento fue compartido por Pedro Matar, director general de Coordinación Política de la Cancillería, quien señaló que Querétaro impulsó una visión internacional proactiva y concertada, con impactos que rebasan el ámbito estatal y aportan al desarrollo nacional.
Entre 2024 y 2026, Querétaro encabezó la AMAIE, la única institución nacional dedicada a promover la acción exterior de los gobiernos estatales. En la asamblea estuvieron presentes los titulares de las oficinas de asuntos internacionales de las 32 entidades federativas y miembros del Consejo Consultivo.
Así, sin estridencias, Querétaro consolidó una idea poderosa: que la diplomacia también se construye desde los estados, desde lo local, desde la convicción de que el diálogo con el mundo puede transformar realidades cercanas.


