Donde la rehabilitación también tiene cuatro patas

• El CRIQ incorporó la caninoterapia como servicio permanente para pacientes pediátricos con discapacidad, en coordinación con Fundación Incasara.

En los espacios dedicados a la rehabilitación infantil, cada gesto cuenta: una palabra pronunciada con mayor claridad, un movimiento que gana firmeza, una mirada que se sostiene un poco más. En ese escenario, el Centro de Rehabilitación Integral de Querétaro (CRIQ) abrió la puerta a una presencia distinta, pero integrada al mismo propósito terapéutico: la caninoterapia.

El Sistema Estatal DIF, a través de la Dirección de Rehabilitación y Asistencia Social, puso en marcha la primera sesión 2026 de este servicio. Así lo dio a conocer su director, Francisco Reséndiz López, al informar que el programa se desarrolla en coordinación con la Fundación Incasara y beneficia, en esta etapa inicial del año, a 20 niñas, niños y adolescentes con discapacidad.

Lejos de ser una actividad aislada, la caninoterapia se incorpora como un servicio que estará en operación durante todo el año. Su finalidad, según se indicó, es contribuir a mejorar la calidad de vida de pacientes pediátricos mediante la optimización de funciones físicas, psíquicas, sensoriales, corporales y sociales.

Los diagnósticos de las y los pacientes que participan en estas sesiones incluyen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Retraso Global del Desarrollo, Trastorno Mixto de Lenguaje, Trastorno del Espectro Autista (TEA) y epilepsia, entre otros. En ese abanico de condiciones, la terapia asistida con animales se suma como una herramienta más dentro de los procesos de atención.

La colaboración con Fundación Incasara permite que esta práctica forme parte de la oferta terapéutica del CRIQ. Así, en medio de rutinas clínicas y ejercicios de rehabilitación, la interacción con los perros se integra como un recurso orientado al desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes que acuden a este centro.

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