La intervención en Av. Corregidora Norte por las obras del Tren México–Querétaro ha reconfigurado temporalmente la dinámica vial de la capital. La AMEQ documentó una reducción del 30% en vehículos y un incremento del 25% en ciclistas, indicadores que reflejan una adaptación incipiente en los hábitos de desplazamiento.
La disminución del 50% en la capacidad vehicular derivó en un aumento promedio del 20% en los tiempos de traslado, evidencia de la tensión entre infraestructura en construcción y movilidad cotidiana. En contraste, la ruta gratuita Aquí Contigo registró cuatro mil ascensos en su primer día, consolidándose como alternativa inmediata ante la contingencia.
Las autoridades ajustaron semáforos, ampliaron recorridos y restringieron transporte pesado, mientras exhortan a la planeación anticipada de viajes mediante plataformas digitales. Más que un operativo vial, el momento expone una ciudad en proceso de transformación, donde la movilidad se convierte en terreno de negociación entre obra pública, transporte colectivo y decisiones individuales.


