• En Querétaro, la Secretaría de Salud reforzó acciones para la atención de mujeres embarazadas y recién nacidos, en el marco del Día Nacional de la Salud Materna y Perinatal, con una mirada centrada en la prevención, la dignidad y el cuidado integral.
Hay fechas que no sólo conmemoran, sino que interpelan. El 9 de mayo, Día Nacional de la Salud Materna y Perinatal, es una de ellas. En ese marco, la Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) refrendó acciones orientadas a acompañar uno de los momentos más delicados de la vida: el embarazo y los primeros días de existencia.
La atención no se limita a un procedimiento médico. En los centros de salud, el control prenatal temprano y continuo se plantea como una herramienta para anticipar riesgos, para leer el cuerpo en proceso y evitar que la incertidumbre se convierta en urgencia. A ello se suman prácticas como la lactancia materna, los tamizajes neonatales, la vacunación y el seguimiento del desarrollo infantil, ofrecidos sin costo y con personal capacitado.
En los hospitales, el enfoque se amplía. La atención durante el embarazo, parto y puerperio se describe bajo principios de derechos humanos, interculturalidad y perspectiva de género. La emergencia obstétrica, en ese contexto, no admite espera: se atiende de forma inmediata, sin restricciones.
La salud materna y perinatal aparece así como un espejo del sistema de salud: su capacidad, sus recursos, su sensibilidad. Por ello, el fortalecimiento institucional no se limita a lo médico; incluye infraestructura, insumos, formación del personal y participación comunitaria.
En el fondo, el mensaje apunta a algo más amplio que la estadística o la técnica: la posibilidad de que el inicio de la vida ocurra en condiciones seguras, dignas y humanas, en cualquier región del estado.

