• Autoridades estatales, federales y municipales revisaron estrategias para reducir riesgos y fortalecer la atención de emergencias.
En la Sierra Gorda, las lluvias son parte del paisaje y de la memoria colectiva. Llegan para alimentar ríos y montañas, pero también para recordar la fragilidad de los caminos, de las laderas y de las comunidades asentadas entre la geografía accidentada del norte queretano.
Con esa realidad como punto de partida, el director general de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Querétaro, Javier Amaya Torres, encabezó una mesa de trabajo en Jalpan de Serra para fortalecer la coordinación institucional ante los desafíos que plantea la temporada de lluvias.
La reunión congregó a representantes de los tres órdenes de gobierno y a responsables de Protección Civil de diversos municipios serranos. El objetivo fue revisar capacidades, compartir diagnósticos y afinar mecanismos de respuesta frente a posibles fenómenos hidrometeorológicos.
Durante el encuentro se enfatizó la necesidad de mantener una comunicación permanente entre corporaciones de seguridad, dependencias gubernamentales y cuerpos de emergencia. La prevención, coincidieron los participantes, comienza mucho antes de que ocurra una contingencia.
Javier Amaya Torres informó que la CEPCQ mantiene personal especializado en la región, apoyado por una unidad operativa que realiza recorridos de supervisión y seguimiento en zonas consideradas vulnerables.
La mesa también permitió revisar protocolos de actuación, identificar áreas susceptibles a afectaciones y evaluar recursos humanos y materiales disponibles para atender eventuales emergencias. Se analizaron además estrategias encaminadas a reducir riesgos y fortalecer la protección de la población.
Representantes de Protección Civil de Jalpan de Serra, Arroyo Seco, Landa de Matamoros y Pinal de Amoles compartieron experiencias y necesidades operativas derivadas de las condiciones particulares de cada municipio.
En la reunión participaron además representantes de la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Comisión Nacional del Agua.
La temporada de lluvias apenas avanza, pero la lógica institucional es clara: prepararse antes de la emergencia. En una región donde la naturaleza marca el ritmo de la vida cotidiana, cada reunión de coordinación representa también una apuesta por anticiparse a los riesgos y proteger a quienes habitan la Sierra.


