• Una exposición itinerante transforma los mercados municipales en escenarios para mirar la ciudad desde otra perspectiva, a través de fotografías que dialogan con la memoria, la identidad y la vida cotidiana de Querétaro.
Los mercados son lugares donde la ciudad se cuenta a sí misma todos los días. Entre conversaciones, compras y encuentros casuales, circulan historias que hablan de tradición, comunidad y permanencia. Ahora, esos mismos espacios albergan una nueva narrativa: una colección de imágenes que invita a observar Querétaro con otros ojos.
La Exposición Itinerante de Fotografía, impulsada por el Municipio de Querétaro mediante la Secretaría de Cultura y la Dirección de Servicios Complementarios, recorrerá ocho mercados municipales entre junio y julio de 2026. La propuesta busca acercar el arte a los espacios públicos y convertir los recorridos cotidianos en oportunidades para el encuentro con la cultura.
La muestra está integrada por 11 fotografías que trazan un recorrido visual por distintos rincones del municipio. Monumentos históricos, paisajes urbanos y escenas vinculadas a la identidad local conforman una narrativa que conecta el pasado con el presente de la ciudad.
Las primeras exhibiciones tuvieron lugar en el Mercado del Tepetate y en el Mercado Escobedo, donde las imágenes convivieron con el ritmo habitual de comerciantes y visitantes. El recorrido continuará por los mercados Lázaro Cárdenas, Morelos, La Cruz, Las Flores, Hidalgo y Lomas de Casa Blanca.
Más allá de su valor artístico, la exposición propone un ejercicio de reconocimiento. Cada fotografía ofrece una mirada sobre los espacios que forman parte de la memoria colectiva y permite que quienes observan se descubran dentro de una historia compartida.
Las obras pertenecen a Sergio Flores, José Roberto Reyes García, Jesús Omar Domínguez Méndez, Héctor Alejo, César Zavala, Arturo Pérez y Pérez, Citlali Medal, Rafael Pérez Ciliceo y Martín Moya Esquiroz. A través de sus lentes, la ciudad aparece como un territorio de afectos, recuerdos y tradiciones que siguen presentes en la vida diaria.
Con esta iniciativa, los mercados se convierten en algo más que puntos de intercambio comercial: son también espacios donde la cultura encuentra nuevas formas de dialogar con la ciudadanía y fortalecer el sentido de pertenencia que une a Querétaro con su propia historia.


