• En el Hospital General de Querétaro, una familia autorizó la donación de los órganos de un paciente de 38 años con muerte encefálica. Tres pacientes en espera de un trasplante tendrán ahora una nueva posibilidad de vida.
Hay decisiones que nacen en los momentos más difíciles. Esta fue una de ellas.
En el Hospital General de Querétaro se realizó una nueva donación multiorgánica durante 2026. La historia comenzó con un paciente de 38 años de edad, diagnosticado con muerte encefálica, y con una familia que, en medio del dolor, decidió autorizar la donación de sus órganos.
A partir de esa decisión, tres pacientes que se encontraban en lista de espera para recibir un trasplante tendrán una nueva oportunidad.
Los dos riñones fueron destinados a pacientes en Querétaro. El hígado, por su parte, fue asignado a Tijuana. Cada órgano siguió su propio destino conforme a los protocolos establecidos, bajo estándares de seguridad, coordinación y trazabilidad.
Para quienes esperan un trasplante, esos órganos significan algo que va más allá de un procedimiento médico: la posibilidad de continuar con la vida, de recuperar proyectos y de volver a compartir momentos con sus familias.
La Secretaría de Salud reconoció la generosidad de la familia donadora y destacó su decisión como un acto de humanidad y solidaridad.
La donación de órganos, recordó SESA, es voluntaria, solidaria y altruista. Por eso, la dependencia invitó a la población a conversar en familia sobre la voluntad de donar. Decirlo, compartirlo y dejar clara esa decisión puede permitir que, llegado el momento, la voluntad expresada en vida sea conocida y respetada.
Quienes deseen manifestar su voluntad de ser donadores voluntarios pueden registrarse en el Registro Nacional de Donadores Voluntarios del Centro Nacional de Trasplantes. El registro está disponible mediante el código QR que se encuentra en el portal del Centro Estatal de Trasplantes de Querétaro.
En ocasiones, una despedida parece ser solamente eso: una despedida. Pero la donación permite que una parte de esa historia continúe en otros cuerpos y en otras familias.
En Querétaro, una familia tomó esa decisión. Y tres personas que esperaban un trasplante recibieron una posibilidad que antes no tenían.

