• La Secretaría de Salud mantiene acciones de control en 66 localidades y llama a la población a eliminar criaderos, prevenir picaduras y reconocer los síntomas de la enfermedad.
El dengue también se combate en los lugares donde el agua queda quieta: una cubeta, un florero, un recipiente olvidado en el patio. Allí donde se acumula, puede comenzar el ciclo de un mosquito capaz de transmitir la enfermedad. Frente a ese riesgo, la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (SESA) llamó a la población a mantener las medidas preventivas y a buscar atención médica ante la aparición de síntomas.
Con corte al 9 de octubre de 2026, el estado registra un caso local confirmado de dengue y una defunción asociada a la enfermedad, ambos en el municipio de Querétaro. En el ámbito nacional, la información correspondiente al 5 de octubre contabiliza seis mil 798 casos confirmados y 26 defunciones.
La respuesta sanitaria se despliega en distintas localidades. Durante el año, las brigadas de vectores han reforzado las tareas de prevención y control en 66 comunidades. Las campañas de descacharrización permitieron reunir 52.7 toneladas de materiales. A la par, se colocó abate en 50 mil 245 viviendas y 106 mil 537 depósitos, con el objetivo de proteger a 124 mil 297 habitantes.
El trabajo también ha incluido rociado intradomiciliario en mil 950 casas, fumigación espacial en mil 724 hectáreas y colocación de 29 mil 660 ovitrampas en localidades de riesgo. En ellas se recolectaron 274 mil 755 huevecillos.
Detrás de estas cifras hay una tarea que requiere la participación de las familias. Cuando se detecta un caso probable de dengue, la autoridad inicia el seguimiento epidemiológico y la búsqueda intencionada de otros posibles casos. Las brigadas recorren las viviendas para identificar criaderos y realizar acciones de control del mosquito transmisor. La SESA pidió permitir el acceso de su personal, que acude con uniforme e identificación.
La enfermedad es causada por un virus que llega a las personas mediante la picadura de un mosquito Aedes aegypti infectado. Haber padecido dengue anteriormente no impide una nueva infección.
La fiebre puede acompañarse de dolor de cabeza intenso, náuseas, vómito, malestar general, dolores musculares o articulares, molestias detrás de los ojos y sarpullido. El dolor abdominal intenso, la fatiga, el vómito persistente o con sangre, la somnolencia y los sangrados son señales de gravedad que requieren atención médica.
Prevenir implica revisar los espacios cotidianos. La recomendación es lavar y tapar los recipientes que almacenan agua, cambiarla en un periodo no mayor a siete días, voltear objetos que puedan acumularla y desechar los que ya no se utilicen. Para reducir las picaduras, se aconseja usar ropa de manga larga, repelente, mosquiteros y pabellones para camas.
La SESA también pidió a quienes viajen a entidades con transmisión activa permanecer atentos a su salud. Si los síntomas aparecen al regresar a Querétaro, deben acudir a una unidad médica, evitar la automedicación, hidratarse, guardar reposo y seguir las indicaciones del personal sanitario.
La vigilancia depende de los servicios de salud, pero la prevención también comienza en cada hogar.



