• La movilidad de una ciudad se construye con decisiones que miran más allá del presente. Planear el transporte, integrar sus sistemas, cuidar a quienes lo utilizan y reducir las emisiones contaminantes son parte de una tarea que requiere información, coordinación y continuidad. En Querétaro, esa visión quedó plasmada en el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable de la Zona Metropolitana.
La Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ), la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIAP) y el grupo ACCIONA concluyeron una etapa de colaboración enfocada en desarrollar estrategias para avanzar hacia una movilidad urbana más integrada, segura y sostenible.
El director de la AMEQ, Gerardo Cuanalo Santos, encabezó la clausura de los trabajos y destacó el PIMUS como uno de sus principales resultados. El documento busca orientar la planeación del transporte y ofrecer una herramienta para atender los desafíos de movilidad de la zona metropolitana con una perspectiva de largo plazo.
Durante la presentación, Cuanalo Santos agradeció la gestión y los esfuerzos del equipo de la FIAP y de ACCIONA. Señaló que contar con un proyecto de esta dimensión permite mirar hacia el futuro e identificar áreas de oportunidad para avanzar hacia una movilidad más sostenible.
La elaboración del plan contó con asistencia técnica y estudios financiados por la Unión Europea, a través del proyecto Desafíos Verdes Globales. El trabajo permitió reunir información y propuestas para fortalecer la toma de decisiones, con tres prioridades: una mejor integración de los sistemas de transporte, la seguridad de las personas usuarias y la reducción de emisiones contaminantes.
Ana Villarreal Anzaldo, coordinadora de Desafíos Verdes Globales en FIAP, reconoció la disposición y el compromiso de la AMEQ y de los municipios de la zona metropolitana de Querétaro. También señaló que el siguiente desafío consiste en llevar las propuestas a la práctica, obtener los recursos necesarios para financiarlas y conseguir que los cambios se reflejen en la vida cotidiana.
La presentación del PIMUS marca el cierre de una etapa de cooperación y abre otra en la que la planeación deberá encontrar su camino hacia la ejecución. Porque una movilidad distinta no se construye únicamente con documentos: necesita decisiones, recursos y acciones que lleguen hasta las calles.



