Cuando el futuro se discute en el BLOQUE: un foro para pensar el Querétaro digital

En el Centro de Innovación y Tecnología Creativa “BLOQUE”, el aire se llenó de voces que hablaban de algoritmos, procesos, talento y horizontes posibles. Ahí, entre pantallas, paneles y especialistas de distintos países, Chepe Guerrero inauguró el foro “Querétaro Digital 360”, un encuentro que busca más que exhibir avances: pretende abrir una conversación colectiva sobre el rumbo digital de la entidad.

El foro convoca durante dos días a expertos nacionales e internacionales que, a través de conferencias y exposiciones, intentan trazar un mapa de hacia dónde se mueve el mundo y cómo puede Querétaro acompañar ese ritmo. En su intervención, Guerrero afirmó que este evento posiciona al estado como un referente en tecnología y gobierno digital, una afirmación que resume el ánimo general del encuentro: mirar al futuro sin perder de vista el impacto cotidiano que la tecnología tiene sobre las familias.

El alcalde hizo un llamado a los municipios para que las herramientas tecnológicas no se queden en teoría ni en discursos. Sugirió traducirlas en políticas públicas capaces de mejorar la vida de las personas, de agilizar procesos, de abrir oportunidades. Es un gesto que reconoce que la transformación digital no ocurre sola; requiere voluntad política, colaboración intersectorial y una ciudadanía que encuentre utilidad real en cada avance.

A su vez, Gustavo Leal Maya, secretario de Finanzas del Estado, enfatizó la importancia de la unión entre academia, iniciativa privada y gobiernos locales. Dijo que solo a través de esa colaboración es posible asegurar que la tecnología beneficie a la sociedad y no la rebase.

En la ceremonia se reunieron representantes de instituciones públicas, empresas tecnológicas y organismos internacionales. Desde la Delegación de la Unión Europea hasta especialistas provenientes de Rumania, Grecia y Estonia a través de TAIEX, el foro reunió un mosaico de voces que reflejan la dimensión global del tema.

Mientras avanzaban los discursos, el BLOQUE funcionaba como símbolo: un espacio construido para imaginar, pero también para experimentar. Un recordatorio de que la transformación digital no es un destino, sino un proceso que exige reflexión y, sobre todo, acción colectiva.