diciembre 2, 2025

Cuando Querétaro se mira en el reflejo de Singapur

En un salón donde convergen dos geografías lejanas —el centro de México y el sudeste asiático—, Querétaro se presenta ante Singapur no solo como un destino de inversión, sino como un territorio que intenta comprender el significado contemporáneo del desarrollo. Ahí, ante el presidente Tharman Shanmugaratnam, el gobernador Mauricio Kuri expone un modelo económico que ha crecido entre la manufactura, la especialización tecnológica y una voluntad política que busca, cada vez más, sintonizarse con los estándares globales.

A un costado, Marco Antonio Del Prete Tercero, secretario de Desarrollo Sustentable, acompaña con datos y argumentos ese retrato del estado. Hablan de manufactura avanzada, de centros de datos, de semiconductores: industrias que no solo transforman materiales, sino también la idea de futuro que una región se imagina para sí misma. Querétaro, dicen, ha logrado atraer inversión de Singapur, en particular del Fondo Soberano Temasek, y eso revela algo más que cifras: revela una confianza construida a través del tiempo.

Los representantes singapurenses escuchan con atención. En su mirada, la política queretana de descarbonización parece una ventana distinta: un experimento local que intenta equilibrar crecimiento con responsabilidad ambiental. El impuesto verde, el sistema de compensaciones, las metas de reducción de CO₂… no son fórmulas acabadas, pero sí gestos de una administración que reconoce los desafíos de la época.

En la reunión también están presentes otras voces: las gobernadoras de Aguascalientes y Colima, Tere Jiménez e Indira Vizcaíno; y el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz. Cada uno habla de sus propios retos, de la complejidad de gobernar regiones diversas y de los caminos que buscan para responder a un país que exige respuestas distintas. El espacio se convierte entonces en una conversación coral sobre desarrollo: sobre lo que cada estado enfrenta, sobre lo que aspira a resolver.

Entre todos, Querétaro aparece como un punto de equilibrio: una entidad que ha apostado por la industria, por la innovación, por el diálogo internacional. Su exposición ante Singapur no es solo un ejercicio diplomático, sino un intento de inscribirse en una conversación global más amplia, donde el crecimiento ya no puede separarse de la sostenibilidad.

Al final, queda la sensación de un puente tendido: dos territorios distantes que reconocen en el otro un espejo posible. Y en medio, Querétaro, buscando su lugar en la ruta del porvenir.