En un salón donde convergen trayectorias, credenciales y décadas de esfuerzo, Mauricio Kuri se dirigió a la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro. No fue un encuentro ceremonial más: fue un recordatorio de que detrás de cada firma, dictamen, diagnóstico o proyecto hay historias personales que han hecho del estado un espacio donde la preparación y la ética son parte de la identidad colectiva.
Más de cinco mil profesionistas integran la FECAPEQ. Son arquitectos, contadores, psicólogos, ingenieras, abogadas; cada uno desde su disciplina aporta un fragmento del Querétaro que hoy se presume participativo y exigente. Kuri les agradeció ese acompañamiento —un trabajo muchas veces silencioso— que sostiene decisiones, orienta políticas y empuja proyectos que buscan el bien común.
El Gobernador habló de un estado que ha crecido gracias a la gente que llega, se integra y aporta. Señaló que los retos persisten, pero también la voluntad de enfrentarlos. Su mensaje, más que político, fue una invitación a seguir caminando juntos, a sostener un Querétaro que se quiere moderno, fuerte y claro en su rumbo.
En ese escenario, una figura destacó: la de Mayela Portos Hernández, presidenta de la Federación. Su reciente elección simboliza más que un relevo: representa el impulso de las mujeres profesionistas que han encontrado en la FECAPEQ un espacio para crecer y transformar realidades. Kuri celebró su liderazgo, y el reconocimiento pareció resonar entre quienes conocen la disciplina que implica sostener una agenda profesional con vocación de servicio.
Portos respondió con una reflexión: nadie avanza solo. El conocimiento, dijo, cobra sentido cuando se comparte; la fuerza surge del diálogo y de la capacidad de dejar de lado el interés individual para privilegiar el colectivo. Su voz subrayó que la Federación no solo agrupa colegios: une visiones y voluntades que creen en el estado y en su gente.
En un fin de año que invita al balance, la presidenta llamó a mantener la unidad, la gratitud y el propósito. La reunión culminó con el eco de esa idea: que la ética profesional no es una norma técnica, sino un territorio común donde se construye, día con día, el Querétaro que muchos imaginan y otros ya trabajan.


