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El territorio donde habitan los datos: Querétaro y la expansión digital

• Durante años, las ciudades crecieron alrededor de fábricas, carreteras o vías ferroviarias. Hoy, buena parte del desarrollo económico también comienza a organizarse alrededor de algo menos visible: los datos.

En Querétaro, el gobernador Mauricio Kuri encabezó la toma de protesta de la mesa directiva 2026-2028 de la Asociación Mexicana de Data Centers, una industria que ha encontrado en el estado uno de sus principales puntos de expansión.

El secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio Del Prete Tercero, definió a Querétaro como el principal hub de Data Centers en México y uno de los referentes de América Latina. Atribuyó este posicionamiento a una combinación de infraestructura, conectividad, talento especializado y coordinación entre iniciativa privada, academia y gobierno.

En su intervención habló también de un fenómeno más amplio: el crecimiento acelerado de la infraestructura digital impulsada por la inteligencia artificial y la transformación tecnológica.

La conversación alrededor de los Data Centers suele moverse entre dos mundos. Por un lado, la promesa económica: inversión, modernización y nuevas oportunidades empresariales. Por otro, la necesidad de equilibrar ese crecimiento con sostenibilidad, eficiencia energética y cuidado de recursos naturales.

Del Prete insistió en que ambos objetivos deben avanzar de manera conjunta.

Durante el evento, Juan Carlos Mondragón asumió la presidencia de la Asociación Mexicana de Data Centers. Recordó que Querétaro abrió las puertas al sector desde 2019 y aseguró que actualmente el 72 por ciento de los 279 MW en operación en México se encuentran en el estado.

Además, señaló que existen 181 MW en construcción y una proyección que apunta a superar los mil 300 MW para 2031.

En la ceremonia participaron empresarios, representantes del sector tecnológico y miembros de organismos empresariales. La escena reflejaba una transformación silenciosa: mientras las ciudades siguen creciendo en superficie, también se expanden hacia otra dimensión menos tangible, donde la infraestructura ya no solo mueve mercancías o personas, sino información.