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El mosquito también encuentra refugio en lo que olvidamos

• SESA mantiene vigilancia contra el dengue en Querétaro, donde se registra un caso local confirmado y una defunción, mientras las brigadas trabajan en 53 localidades.

A veces el riesgo cabe en una cubeta.

En el agua que quedó después de la lluvia, en una llanta que nadie ha movido, en un recipiente olvidado en algún rincón. El mosquito no necesita demasiado. Solo un lugar donde reproducirse.

Por eso la Secretaría de Salud de Querétaro mantiene acciones de vigilancia y prevención contra el dengue y pide a la población reforzar las medidas para eliminar criaderos y evitar las picaduras.

Con corte al 14 de agosto de 2026, el estado registra un caso local confirmado de dengue en el municipio de Querétaro y una defunción en esa misma demarcación. En el país, con información al 10 de agosto, se habían confirmado 3 mil 884 casos y siete defunciones asociadas a la enfermedad.

La respuesta ocurre también en las calles y dentro de las casas.

Durante este año, las brigadas de vectores han realizado acciones de prevención y control en 53 localidades. En las campañas de descacharrización recolectaron 45 toneladas.

En otros espacios, el trabajo fue más preciso: se colocó abate en 40 mil 229 casas y 83 mil 612 depósitos, con protección para 99 mil 475 habitantes. Se realizó rociado intradomiciliario en 505 casas y se instalaron 22 mil 970 ovitrampas en localidades de riesgo. En ellas fueron recolectados 182 mil 106 huevecillos.

Cuando aparece un caso probable de dengue, comienza otra parte de la vigilancia: seguimiento epidemiológico y búsqueda intencionada de casos.

Las brigadas recorren entonces las viviendas, buscan criaderos y realizan acciones para eliminar al mosquito transmisor. SESA pide a la población permitir el acceso de su personal, que acude con identificación y uniforme.

El dengue es causado por un virus que transmite el mosquito Aedes aegypti infectado. Haber padecido la enfermedad antes no impide volver a padecerla.

La fiebre puede llegar acompañada de dolor de cabeza intenso, náusea o vómito, malestar general, dolor muscular o articular, dolor detrás de los ojos y sarpullido.

Hay señales que requieren mayor atención: dolor abdominal intenso, fatiga, vómito persistente o con sangre, somnolencia y sangrado de encías, nariz, orina o excremento.

La prevención empieza, en buena medida, en el espacio doméstico.

Lavar con jabón y cepillo los recipientes que hayan almacenado agua. Taparlos. Cambiar el agua antes de que pasen siete días. Voltear aquello que pueda acumularla. Perforar las macetas. Desechar botellas, llantas, latas y otros recipientes que ya no se utilizan.

Después está el cuerpo: manga larga, pantalones, preferentemente de colores claros, mosquiteros, repelente y pabellones para las camas. Al caer la noche, cerrar puertas y ventanas y evitar dormir a la intemperie.

Para quienes viajan a entidades con transmisión activa, la vigilancia continúa después del regreso. Si aparece fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares o articulares, náusea, vómito, sarpullido u otros síntomas compatibles, la recomendación es acudir de inmediato a una unidad de salud.

Y si los síntomas aparecen, no automedicarse.

El dengue puede comenzar en un lugar pequeño. Por eso su prevención también empieza ahí: en aquello que se limpia, se tapa, se voltea o se desecha antes de convertirse en un criadero.

En Querétaro, mientras las brigadas vigilan, esa tarea también permanece en manos de la comunidad.