• Durante las seis semanas del torneo, el estadio se convertirá en un espacio de encuentros colectivos alrededor del futbol, la música y la convivencia familiar.
El futbol tiene la capacidad de alterar el ritmo de las ciudades. Suspende conversaciones, vacía calles durante noventa minutos y, después de un gol, convierte a desconocidos en una sola voz. Esa memoria colectiva fue la que apareció nuevamente en Querétaro durante el anuncio de la Zona Fest, el proyecto con el que el gobierno estatal y el municipio buscan transformar el Estadio Corregidora en un punto de reunión para el Mundial de 2026.
Frente al anuncio realizado por el gobernador Mauricio Kuri González y el alcalde Felifer Macías, apareció también la evocación inevitable de 1986, cuando Querétaro vivió por primera vez el ambiente de una Copa del Mundo. La oficial mayor, Linda Luz Luna Rangel, habló precisamente de ese espíritu que permaneció en las calles, en las familias y en la emoción compartida alrededor de un balón.
La Zona Fest se desarrollará durante las seis semanas del torneo. Habrá transmisiones en vivo de los partidos mundialistas, especialmente los encuentros de la Selección Mexicana, acompañadas de conciertos, gastronomía y actividades recreativas. El proyecto busca convertir el estadio no sólo en un lugar para mirar futbol, sino en un espacio para convivir.
La inauguración será el 11 de junio. Ese día se transmitirán la ceremonia de apertura, el partido entre México y Sudáfrica y el encuentro Corea del Sur contra Chequia. Al final de la jornada, Bronco subirá al escenario. Después llegarán Natalia Jiménez, El Tri, Majo Aguilar, Sonora Santanera, Sonora Dinamita, Panteón Rococó, Los Ángeles Azules y otros artistas que acompañarán distintas fechas del torneo.
Las actividades se realizarán en la zona oriente del estadio, donde habrá áreas de alimentos, activaciones y pantallas para seguir los encuentros. El aforo será de hasta 10 mil personas por evento, en un esquema que las autoridades describieron como controlado para garantizar comodidad y seguridad.
La entrada costará 80 pesos e incluirá acceso a partidos, conciertos y actividades. Menores de 12 años y personas con discapacidad podrán ingresar gratuitamente.
Así, el Corregidora volverá a ser algo más que un estadio: un espacio donde miles de personas compartirán la misma emoción frente a una pantalla iluminada por el futbol.


