• SEMUJERES y la Universidad Atenas firmaron un convenio para impulsar becas, capacitación y acompañamiento a mujeres, especialmente en contextos de violencia.
En el cruce entre la institución pública y la vida cotidiana de las mujeres, se firmó un convenio que busca algo más que acuerdos administrativos: abrir posibilidades.
La secretaria de las Mujeres del Estado de Querétaro, Sonia Rocha Acosta, encabezó la firma de colaboración con la Universidad Atenas Estudios Superiores, con la intención de acercar herramientas de capacitación, espacios de sensibilización y oportunidades educativas a mujeres queretanas, particularmente a quienes viven situaciones de violencia.
El convenio se presenta como una ruta de trabajo conjunto para construir entornos educativos más seguros e incluyentes. En el centro de esa idea está la convicción de que las instituciones educativas no solo transmiten conocimiento, sino que también pueden ser espacios donde se disputan las condiciones de igualdad.
Uno de los componentes más relevantes del acuerdo es la creación de becas para mujeres víctimas de violencia, que incluyen educación continua, preparatoria, licenciaturas, posgrados y otras formas de formación. El objetivo declarado es fortalecer la autonomía de las beneficiarias y ampliar sus oportunidades de desarrollo.
Sonia Rocha planteó también la necesidad de que la atención institucional no se limite a la urgencia, sino que se extienda hacia el acompañamiento. Un acompañamiento que incluya orientación jurídica, atención psicológica, redes de apoyo e información que permita reconstruir trayectorias de vida.
La rectoría de la Universidad Atenas, encabezada por Viridiana Cerecedo Cornejo, refrendó el compromiso de traducir el convenio en acciones concretas, capaces de impactar de forma real en la vida de niñas, adolescentes y mujeres.
Un dato atraviesa el contexto de la institución: cerca del 80 por ciento de su matrícula está conformada por mujeres, muchas de ellas que estudian y trabajan al mismo tiempo. Esa cifra no es solo estadística; también habla de una cotidianidad sostenida entre responsabilidades, esfuerzo y persistencia.
Ambas instituciones coincidieron en la necesidad de mantener una colaboración activa que permita acercar los servicios de la Secretaría de las Mujeres a la comunidad universitaria y ampliar su alcance.
En el fondo, el convenio no solo articula programas. También intenta responder a una pregunta más amplia: qué puede hacer la educación cuando se convierte en un espacio de apoyo para quienes buscan reconstruir su vida.

