• En Huimilpan fue inaugurado “Campirino, el laberinto de maíz”, un proyecto turístico construido sobre dos hectáreas en Cañadas del Valle.
Hay lugares que se inauguran como destino y otros que parecen invitar a la experiencia de perderse. “Campirino, el laberinto de maíz” pertenece a esta segunda categoría.
En Cañadas del Valle, en el municipio de Huimilpan, se abrió este espacio de dos hectáreas que busca convertirse en el laberinto más grande del Bajío. La inauguración estuvo encabezada por el secretario de Gobierno del estado, Eric Gudiño Torres, quien reconoció el proyecto como una nueva atracción alineada con la visión turística y de desarrollo del municipio.
El diseño y dirección del proyecto están a cargo de Óscar Larrondo Cepeda, quien ha dado forma a esta propuesta que convierte un cultivo en un recorrido, y un recorrido en una experiencia.
El laberinto, hecho de maíz, no es solo una estructura recreativa. En su escala y concepto se inscribe dentro de una intención más amplia: la de abrir nuevas rutas para el turismo en regiones que buscan diversificar sus formas de desarrollo. En este caso, el campo deja de ser únicamente producción y se transforma también en espacio de encuentro.
Durante la inauguración, Eric Gudiño destacó que el Gobierno del Estado será aliado de este tipo de iniciativas, al reconocer que generan beneficios para el municipio y para la entidad. En su mensaje, también subrayó el trabajo realizado para consolidar el proyecto, al que se le atribuye potencial para convertirse en uno de los principales atractivos de la región.
El laberinto, con sus dos hectáreas de recorrido, plantea una metáfora inevitable: la de transitar sin mapas claros, avanzar entre caminos que se bifurcan y descubrir que, a veces, el destino es también el trayecto.
Huimilpan suma así un nuevo punto en su paisaje turístico. Uno que no se observa desde la distancia, sino que se recorre paso a paso, entre el maíz y la incertidumbre ligera de no saber exactamente hacia dónde conduce cada giro.



