• Un intercambio de cromos reunió a miles de personas en Querétaro alrededor de una de las tradiciones más arraigadas de cada Copa del Mundo.
Cada Mundial tiene sus rituales. Están los partidos, las camisetas, las conversaciones interminables sobre favoritos y sorpresas. Pero existe también una costumbre silenciosa que atraviesa generaciones: abrir un álbum y buscar la estampa que falta.
En el lobby del Centro de Innovación y Tecnología Creativa BLOQUE, esa búsqueda reunió a más de dos mil personas durante el intercambio de estampas de la Copa del Mundo 2026. Niñas, niños, adolescentes y adultos llegaron con álbumes bajo el brazo y sobres ya abiertos, con la esperanza de encontrar entre miles de cromos aquella pieza que todavía no ocupaba su lugar.
La jornada contó con la presencia del presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, quien acudió al encuentro organizado con el propósito de fomentar la convivencia, el sano esparcimiento y la diversión entre las familias de la capital.
A lo largo del evento, los asistentes intercambiaron más de 80 mil estampas. El movimiento constante de personas, álbumes abiertos sobre las mesas y conversaciones entre desconocidos construyó un escenario donde el futbol funcionó como punto de encuentro.
Felifer Macías convivió con las familias presentes, se tomó fotografías con los asistentes y participó también en el intercambio de cromos repetidos. La actividad se desarrolló en un ambiente marcado por la expectativa que genera la próxima Copa Mundial, cuya celebración está cada vez más cerca.
Más allá de completar una colección, el encuentro permitió que personas de distintas edades compartieran tiempo, historias y una afición común. El álbum se convirtió en un pretexto para conversar, intercambiar y coincidir.
Durante el evento, el alcalde extendió una invitación a las familias queretanas para sumarse al México Zona Fest, que se llevará a cabo en el Estadio Corregidora durante la Copa del Mundo 2026.
La propuesta contempla transmisiones en vivo de los encuentros, conciertos, actividades recreativas y una oferta gastronómica para quienes deseen seguir el torneo en compañía de otros aficionados. Una forma distinta de vivir el futbol, pero impulsada por la misma emoción que mueve a quien, frente a un álbum abierto, sigue buscando la estampa que falta.


