Qronista

El diario que refleja tus intereses, manteniéndote informado y entretenido cada día

El regreso de un lugar que volvió a ser de todos

• El Parque Unidad Nacional fue rehabilitado en Querétaro como parte de una intervención para recuperar un espacio público en abandono.

Hay lugares que no desaparecen, pero se apagan. Espacios que alguna vez tuvieron vida y que, con el tiempo, quedan en pausa hasta que alguien decide volver a mirarlos.

El Parque Unidad Nacional era uno de ellos. Un sitio que permaneció en condiciones de abandono y que hoy, tras una intervención municipal, vuelve a abrirse como espacio de convivencia para las familias.

El presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, encabezó la entrega de su rehabilitación, realizada con una inversión de 4.9 millones de pesos.

El proyecto transformó el lugar en un espacio con juegos infantiles, cancha de usos múltiples, gimnasio al aire libre, luminarias y áreas de descanso. Elementos que, más allá de su función, reconfiguran la manera en que se habita el espacio.

El alcalde recordó que el sitio estaba deteriorado y señaló que “ya urgía” su intervención. En su mensaje, insistió en la idea de recuperar espacios públicos como parte de una política de orden y construcción comunitaria.

La obra tuvo también un origen particular: fue impulsada a partir de la solicitud de vecinas y vecinos de la colonia, especialmente de niñas y niños del grupo musical “Patitos con Chanclas”, quienes pidieron la recuperación del parque.

Ese origen le dio al proyecto una dimensión distinta: no solo responde a una necesidad urbana, sino también a una voz comunitaria que insistió en la importancia del espacio compartido.

Como parte de la intervención, se integró un mural que reconoce la vocación cultural de la zona y rinde homenaje a quienes participaron en esa petición.

La rehabilitación incluyó la cancha, el área infantil con piso amortiguante, el gimnasio al aire libre y la instalación de mobiliario urbano que permite que el espacio vuelva a ser utilizado con mayor seguridad y funcionalidad.

En el fondo, lo que se recupera no es solo un parque, sino una forma de encuentro. Un lugar donde la vida cotidiana vuelve a tener un punto en común.