• El XXVIII Congreso Nacional del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación reunió en Querétaro a representantes sindicales y autoridades del país.
Las instituciones suelen medirse por sus resoluciones, sus sentencias o sus decisiones. Sin embargo, detrás de cada expediente, cada audiencia y cada oficina abierta existe un entramado cotidiano de personas cuyo trabajo rara vez ocupa el primer plano. Ese esfuerzo fue el eje del XXVIII Congreso Nacional Ordinario del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación.
En ese encuentro, la secretaria del Trabajo de Querétaro, Liliana San Martín Castillo, reconoció la labor de quienes integran el Poder Judicial y destacó la importancia del diálogo permanente entre las organizaciones sindicales y las autoridades para fortalecer las instituciones.
Ante representantes de diversas entidades, la funcionaria recordó que el acceso a la justicia y la certeza jurídica no descansan únicamente en las estructuras institucionales, sino también en el compromiso diario de las mujeres y los hombres que sostienen su funcionamiento.
En su intervención señaló que las organizaciones sindicales han contribuido a mejorar las condiciones laborales y a construir espacios de entendimiento que fortalecen tanto el servicio público como la confianza ciudadana.
La titular de la Secretaría del Trabajo reiteró además la disposición de mantener una política basada en la conciliación, el respeto a la autonomía sindical y la construcción de consensos, principios que, afirmó, permiten preservar la paz laboral.
El congreso reunió a autoridades del ámbito judicial, entre ellas el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz; la presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial, Celia Maya; el presidente del Órgano de Administración Judicial, Néstor Vargas Solano; así como al secretario general del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación, Jesús Gilberto González Pimentel, además de representantes sindicales de todo el país.
Más allá del protocolo, el encuentro puso el acento en quienes sostienen, desde el trabajo cotidiano, el funcionamiento de una de las instituciones fundamentales para la vida pública.


