• La Secretaría de Salud llamó a reforzar las medidas preventivas ante el incremento del riesgo de picaduras durante la temporada de calor y lluvias.
Las estaciones cambian el paisaje, pero también modifican la vida que permanece oculta entre las piedras, la madera apilada o las grietas de una pared. Con la llegada del calor y las lluvias, los alacranes vuelven a formar parte de ese escenario cotidiano que muchas veces pasa inadvertido.
Ante ello, la Secretaría de Salud del estado de Querétaro recordó que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de picaduras, especialmente durante la noche y en los espacios cercanos a las viviendas.
Hasta la semana epidemiológica 24, la entidad registra dos mil 464 casos, una cifra que se mantiene dentro del comportamiento esperado y que representa una disminución de 17.2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
La dependencia informó que los municipios de Querétaro, Corregidora y Huimilpan presentan las tasas de incidencia más altas, mientras que el grupo de personas entre 25 y 44 años concentra el mayor porcentaje de casos.
Las manifestaciones pueden comenzar pocos minutos después de la picadura. Algunas se limitan al dolor y el hormigueo; otras evolucionan hacia complicaciones que ponen en riesgo la vida, razón por la que SESA insiste en acudir de inmediato a una unidad médica y evitar cualquier forma de automedicación.
La prevención, recordó la dependencia, comienza en acciones sencillas: revisar la ropa antes de vestirla, mantener limpios los patios, reparar grietas, usar protección durante labores del campo y evitar caminar descalzo.
En ocasiones, la diferencia entre un incidente menor y una emergencia médica está en la rapidez con la que se actúa y en los cuidados cotidianos que permiten reducir el riesgo.



