• Cien personas mayores de 18 años concluyeron sus estudios de educación media superior mediante el programa Contigo, Nadie se Quede Atrás, una estrategia estatal dirigida a quienes interrumpieron su formación académica y decidieron retomarla.
Hay decisiones que llegan con los años. No porque antes no existieran las ganas, sino porque la urgencia suele ocupar el lugar de los sueños. Trabajar, sostener una familia o enfrentar las exigencias de la vida cotidiana obliga, muchas veces, a dejar los cuadernos cerrados. Pero algunas historias encuentran el momento para volver.
En el Plantel No. 5 del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro, en Cadereyta, cien personas mayores de edad recibieron su certificado de educación media superior tras concluir el programa Contigo, Nadie se Quede Atrás. No fue solamente una ceremonia de graduación; fue el punto de llegada de quienes decidieron regresar a un proyecto que había quedado pendiente.
El gobernador Mauricio Kuri González encabezó el acto y alentó a las y los graduados a continuar estudiando. En su mensaje insistió en que la educación abre posibilidades y llamó a no poner límites al desarrollo personal, invitándolos a pensar en nuevos niveles de formación.
La secretaria de Educación, Martha Elena Soto Obregón, recordó que muchas de las personas presentes dejaron de hacer lo importante para resolver lo urgente. Por eso, dijo, estas graduaciones tienen un significado especial: representan el regreso a un plan de vida que alguna vez tuvo que esperar.
La estrategia suma ya cerca de cinco mil personas beneficiadas y forma parte de las acciones para reducir el rezago educativo en el estado. De acuerdo con la dependencia, Querétaro ocupa actualmente el segundo lugar nacional tanto en grado promedio de escolaridad como en reducción del rezago educativo.
Durante el programa, las y los participantes cursaron 160 horas de formación académica y enfrentaron un proceso de evaluación que les permitió acreditar el bachillerato mediante un certificado oficial expedido por la Dirección General de Bachillerato.
Al final, el documento entregado tiene valor académico. Pero para quienes lo recibieron, también representa algo más difícil de medir: la certeza de que nunca es demasiado tarde para retomar un camino que parecía inconcluso.



